El usuario es el creador del mundo digital

Cómo decía en el artículo anterior puede que el usuario no sepa exactamente lo que quiere, pero en cuanto lo ve lo tiene claro. No lo ha dibujado en su cabeza, posiblemente ni se ha parado a considerarlo, simplemente lo ve, se da cuenta de que es útil y sigue adelante con ello. Va y escoge qué herramientas utilizar y cómo hacerlo. Parece que lo hicieran a propósito, diciendo a mí me gusta así. Menudos son los usuarios 🙂

La tríada digital: usuario + comunicación + ubicuidad

En el artículo anterior hablaba de tres elementos fundamentales del mundo digital: usuarios, comunicación y ubicuidad. Y la pieza clave de este trío es la primera, el usuario, como siempre. Hablamos de un mundo digital porque son muchos los que utilizan Internet, unos 3.600 millones en 2016. En 2000 eran justo 10 veces menos. Hoy crecen y participan de otra forma, no son meros observadores, ni se limitan a consumir: opinan, eligen. Mediante la tecnología, creando y compartiendo información, consumiendo productos online, han ido conformando el ecosistema digital durante los últimos 20 años.

El segundo elemento era la comunicación. La propia Internet, las redes telemáticas, que permiten la interacción de un usuario con otro, o con millones, son las vías de comunicación del mundo digital. Las recorremos mediante todo tipo de dispositivos, sobre todo gracias a los móviles. Sin estas carreteras los mensajes no llegarían a su destino, no tendrían eco. Esa red hoy es usada por la mitad de la población mundial y en muy pocos años será posible acceder desde prácticamente cualquier lugar del mundo. Y ya se están diseñando los sistema y protocolos para que los usuarios puedan utilizar Internet desde el espacio, no dan puntada sin hilo.

Y la ubicuidad, la tercera, el acceso permanente a la información, la disponibilidad en todo momento y lugar, es lo que completa el dibujo del mundo digital. El vehículo esencial para esta disponibilidad constante es sin duda el teléfono móvil. El smartphone hoy, y previsiblemente en un futuro cercano con sus variantes, será la herramienta perfecta para estar permanentemente atentos a lo que ocurre. Según Telefónica en España, en 2016 el 88,3% de los usuarios acceden a Internet a través del móvil, superando al ordenador que baja hasta el 78,2%, una tendencia que imagino continuará. Al mismo tiempo sube el acceso a través de la TV, 44%, o la consola, 32%. El medio ideal para llegar al usuario es y será, cada día más el móvil. De momento, insisto.

Todo lo demás es atrezzo, accesorios, elementos más o menos importantes, que permiten un desarrollo a la medida de cada usuario. Es éste el que elige qué hacer y cómo hacerlo, diseñando su parcela digital, creando un producto comunicativo propio, con un poco de Facebook y dos pizcas de blogs y otra de Twitter.

El usuario utiliza los ingredientes que resuelven sus necesidades, contagiando a otros en el proceso, que emularán lo que hacen los más avanzados, los early adopters.

El usuario centro del organigrama digital

La empresa que quiera triunfar en este escenario se amoldará a las condiciones existentes, participará y jugará con las reglas digitales. Que son las que viene imponiendo el usuario, sobre todo a partir de 2005, con la llegada de la web 2.0, una Internet aún más participativa. Y emplean mucho tiempo en construir la Red que quieren, 2 de cada 5 usuarios se conectan más de 3 horas al día, para uso no profesional, según Nominalia. El 14%, lo hace más de cinco horas. Más tiempo del que se dedicaba a la televisión y que previsiblemente irá creciendo.

Por supuesto se trata de informatizar, automatizar procesos o llegar a las redes sociales mejor o más rápido que la competencia, pero sobre todo, de comprender al usuario, ponerse a su nivel y entender cuáles son sus deseos. Las empresas están tratando de asimilar y de dar respuesta a cada necesidad que manifiesta, todo el tiempo, inmediatamente. Los que dominen este proceso serán los triunfadores. Una empresa como Facebook ha conseguido unir a 1.600 millones de usuarios a su plataforma, en poco más de 10 años. Todo está por inventar, por hacer, probablemente nunca alcanzaremos un límite, las posibilidades son casi infinitas.

Escucha activa de las organizaciones

Tal vez no parezca demasiado fácil, esto nos desborda: una tecnología en constante cambio, multitud de medios, un exceso de información… evolucionando a un ritmo vertiginoso. Pero por otro lado es más fácil, claro que lo es, mucho más. Tenemos una ventaja fundamental: públicamente el usuario está haciendo algo asombroso, que antes solo veían los grandes en los estudios de mercado, nos está contando masivamente, de diferentes formas, lo que le gusta, aún más si le apasiona, y también cuando no le interesa en absoluto o le desagrada. Se trata por tanto de estar más receptivo y prestar atención a lo que cuentan. La principal innovación que debe implantar cualquier organización es escuchar al usuario activamente. Encontrar la forma de ser un participante activo de este diálogo.

La información está ahí, al alcance de la mano, y nos da la oportunidad de construir para ahora y pensar el mañana. Tendremos que diseñar productos irresistibles para los clientes, descritos de forma tan creíble como cautivadora. Vamos a tener que mimarles mucho, si queremos convertirles en cómplices fieles. Y aunque la competencia no dejará de crecer, tampoco dejarán de hacerlo las oportunidades.

Un consejo: la labor prioritaria es definir estrategias donde el usuario tenga un papel protagonista. Deben ser planes con suficiente recorrido implicándole, para evitar a los competidores más ágiles y a los copiones. No es tan fácil robar usuarios satisfechos.

En el siguiente artículo te voy a contar como está cambiando el comportamiento de los usuarios.

 

Hitos del ecosistema digital. Los porqués.

Hace tiempo me propusieron participar en un proyecto en el que se desarrollaría un servicio muy interesante. Sobre el papel estaba todo bien definido: el producto, las necesidades según los clientes, el modelo de negocio… Me dieron un análisis, pantallas y me dijeron desarrolla esto en cuatro meses. Así que voy y lo hago.

En la primera reunión con los usuarios me di cuenta de que nos habíamos equivocado. Nadie les había tenido en cuenta. Mea culpa ya que no se me ocurrió preguntar de donde había salido aquel análisis. Pero los usuarios necesitaban una herramienta diferente. Luego estaba lo de que no querían cambiar y muchos otros temas habituales, pero en lo básico habíamos fallado: no habíamos considerado a los usuarios.

Viene a propósito de lo importante que es estar al día de lo que hacen los usuarios. Observándoles hemos apreciado cambios notables notables en su comportamiento en los últimos tiempos, algo se está acelerando en lo digital, en sus vidas en general. Pero posiblemente esto tenga poco sentido sin un rápido repaso por ciertos hitos, que evidencian los cambios que han ido ocurriendo.

Principales hitos de Internet

La llegada a nuestras casas del PC a lo largo los 90, define el primer hecho significativo. Aunque llevase con nosotros más de 15 años, lo hace al mismo tiempo que los teléfonos móviles. La popularización de ambos se da casi simultáneamente para una mayoría de usuarios. El PC en el hogar es un instrumento de ocio, de trabajo y comunicación. El teléfono móvil empieza siendo una mejora del tradicional, aunque rápidamente incorpora nuevas funcionalidades, empezando por los SMS.

La implantación masiva de Internet a partir del 2000 es otro punto destacable en esta cronología, para mí el elemento clave desde un punto de vista técnico y social. Con la rápida aceptación de la Red de redes, el acceso a la información, a nuevos servicios y formas de relacionarnos, ha cambiado notablemente nuestras vidas en la década que se inicia en 1995.

Pero es el lanzamiento de los teléfonos inteligentes a partir de 2005, y su fulgurante incorporación, gracias sobre todo al iPhone, lo que empieza a darnos una idea de en que iba a consistir eso de la transformación digital. Los smartphones unen todo lo qué habíamos descubierto en las dos décadas previas: PC, teléfono móvil, internet, música, fotografía… y encima nos permiten llevarlos a cualquier parte, a nuestra disposición las 24 horas.

De ahí a la rápida y masiva aceptación de las redes sociales a partir de 2010 hubo solo un paso. Cubrían mucho mejor una necesidad de comunicación, de interacción, de reconocimiento, que otras herramientas habían apuntado antes. La importacia que tienen en el día a día Facebook, Twitter, Youtube o tantas otras, a la hora de relacionarnos, es clave para comprender el momento que vivimos.

La transformación digital no es casual

…tres elementos que forman, y dan sentido, a este mundo digital que llevamos construyendo desde hace un par de décadas: usuarios, comunicación y ubicuidad.

Evidentemente la transformación no es algo casual, es un cúmulo de factores que se han ido alineando desde que surgieron los primeros ordenadores personales. Empieza con los usuarios y acaba en las organizaciones. Estas se ven obligadas a convertirse también digitalmente, por ellos, que dirigen el baile de las herramientas que triunfarán, de la información que merece ser vista y compartida, con el resultado del fantástico cambio que vivimos.

Tal vez los usuarios no sean siempre conscientes de sus necesidades, pero cuando ven un nuevo aparato, un servicio diferente, lo saben: lo quiero. Y para rematar, a menudo van y se inventan como utilizarlo, con lo que el baile continua, la adaptación de unos y otros. No hay una transformación digital porque las empresas quieran, es que es la única alternativa. Si el consumidor se mueve, a las organizaciones no les queda otra que hacerlo también.

Un escenario en el que han ocurrido cosas maravillosas, parafraseando el anuncio de Telefónica de finales de los 80, y en el que debemos estar preparados para lo increíble. En el siguiente artículo desarrollo los tres elementos básicos y te voy contando algo más de todo esto.

La revolución educativa que viviremos… ya está aquí

Vale, soy muy pesado con el tema de la educación. Por multitud de motivos, es importante leer y adquirir conocimiento, pero si para ti no es vital aprender porque sí, hay dos razones que creo que justifican el esfuerzo: optar a mejores trabajos y alimentar esa máquina preciosa, que entre otras funciones soporta el pensamiento crítico. En una época en que los populismos campan a sus anchas, saber parece algo imprescindible. Pero si nos lo planteamos desde un punto de vista laboral, ponte las pilas rápido porque esto se está acelerando.

Y es igual de importante desde el punto de vista de un país, porque pujamos con competidores muy duros, con las ganas y el empuje necesarios para adelantarnos en cualquier terreno. Una educación de calidad es la palanca que garantiza un futuro mejor para todos, se lo debemos a nuestros hijos.

El nivel educativo siempre ha establecido una diferencia notable en el mundo laboral y el efecto será más acusado en el futuro. En ciertos ámbitos hace tiempo que no hablamos de educación de la misma manera, entre otras razones porque las empresas buscan trabajadores que disfruten aprendiendo, orientados a la colaboración y resolución de problemas, ya que es la única forma de garantizarse la supervivencia frente a los competidores actuales o futuros. Y por otro lado el acceso a una buena educación actualmente está al alcance de cualquiera que tenga una conexión a Internet.

Lecciones magistrales de profesionales famosos

…aprender sobre cine o interpretación con Werner Herzog, Kevin Spacey o Dustin Hoffman

¿Quieres aprender a cantar? bueno, más bien a mejorar tu técnica, si te apetece. Que puedas tomar unas lecciones con Christina Aguilera, te sitúa en otro nivel ¿no?. Todo gracias a Masterclass y por solo 90 dólares.

En Masterclass podrás mejorar tus conocimientos con el guionista Aaron Sorkin, sí ese, el de El lado Oeste de la Casa Blanca; aprender sobre cine o interpretación con Werner Herzog, Kevin Spacey o Dustin Hoffman; o mejorar tu tenis con Serena Willians, casi nada. Se trata de aprender que duda cabe, pero además, si quieres tener un curriculum espectacular, este sería un magnífico lugar donde continuar con tu formación.

¿Quíeres estudiar gratis en el MIT o Berkeley?

…realizar multitud de cursos gratis o si necesitas certificación por precios muy razonables

Todo esto no sería posible sin Internet, que ha dado un giro impresionante a la formación en muy poco tiempo. Una realidad que previsiblemente crecerá rápidamente, tanto en oferta, como en modelos educativos.

Por ejemplo ahora mismo es posible aprender online en las universidades más prestigiosas del mundo, a través de plataformas como edX. Cuentan con un catálogo con famosas universidades de todo el mundo como el MIT, Harvard, Berkeley, Georgetown, Sorbonne, la Politécnica de Valencia o la Carlos III de Madrid. Puedes realizar multitud de cursos gratis o si necesitas certificación por precios muy razonables, que van de los 50 a 200 euros para cursos individuales y entre 500 y 1.000 para la mayoría de los micromasters.

En Coursera podrás estudiar en Penn, John Hopkins, Stanford, Duke y la universidad de San Diego. Su oferta española es también más amplia incluyendo escuelas de negocio como IESE o ESADE e instituciones como la Universidad de Barcelona.

El rango de precios es más amplio, creo, no aparecen publicados, hay que registrarse, aunque los que he visto están por debajo de los 100 euros para cursos individuales. Son algo más caros, aunque para quien precise asistir a alguno de sus cursos, poder estudiar a su aire en las mejores universidades del mundo, es algo que para mi no tiene precio.

Conviértete en un super-experto estudiando desde casa

Si la formación reglada o estructurada de una forma más clásica no es lo tuyo, porque eres más práctico, buscas resultados inmediatos o tienes alguna necesidad específica, también encontrarás una inmensa oferta de magníficos cursos.

Dispones de plataformas como Lynda con una cuota mensual de menos de 30 euros o Udemy con cursos individuales que vienen a costar entre los 10 y 20 euros, con descuento. Ambos ponen a tu alcance una oferta de miles de cursos, formación superespecializada para una educación continua, completando cada curso en poco tiempo, en días o semanas, como mucho tres o cuatro meses los más largos.

Demuestra que eres un especialista con certificaciones online

…te permite validar mediante una certificación online tus conocimientos, independientemente de como los hayas adquirido

Formación online reglada o no, de instituciones reconocidas o impartida por especialistas, aprendizaje acelerado, microlearning… el mundo de la educación está cambiando y a veces será necesario validar lo que sabemos de alguna forma. Eso es lo que pretende Mozilla, los muchachos del Firefox, desde Open Badges.

¿Qué hacen? en sus propias palabras "ayudar a que personas de cualquier edad obtengan y demuestren cualidades del siglo XXI y puedan acceder a una nueva carrera profesional o nuevas oportunidades educativas". Desde Open Badges puedes validar tus conocimiento mediante una certificación online, independientemente de como los hayas adquirido.

La oferta educativa en Internet es impresionante, no en vano la industria de la formación online se situó en los 107 mil millones de dólares en 2015, según Forbes, pero son muchos los nichos por cubrir. Las necesidades de diferentes formas de aprendizaje, de adquirir experiencia, la forma de interactuar entre el profesor y los estudiantes, anticipan un futuro con una infinidad de opciones para la formación digital. Una gigantesca oportunidad de negocio para cualquiera con conocimientos o inquietudes. Si tienes ambos eso que llevas de ventaja. 

Los robots no quitarán el trabajo o sí, depende

José Antonio Gallego, afirma que No, los robots no nos quitarán los puestos de trabajo. Gallego es el Chief Happiness Office de Sngular, un economista que viene del mundo del marketing y el community management. Cuento todo esto porque creo que es significativo para situar su razonamiento.

En su artículo utiliza una argumentación tan lógica, como incorrectamente extrapolada: "Nuestros tatarabuelos ya vivieron este proceso de sustitución de la máquina por el hombre y, por contraintuitivo que parezca, no solo no deja a los humanos sin trabajo y en situación de miseria sino que nuestro bienestar y posibilidades de empleo aumentan". Nos explica lo que ocurrió en la segunda mitad del XIX con la automatización del textil y finaliza "No nos enfrentamos a un fenómeno nuevo, sino a una tendencia con siglos de antigüedad que en términos absolutos ha mejorado las condiciones de vida de los habitantes del planeta". Nos pide ser optimistas. Bien, debemos serlo, pero el optimismo no tiene nada que ver con esto, porque aunque las cosas evidentemente fueron como plantea, no creo que se vayan a repetir.

¿Habrá trabajo para todos?

…viene ocurriendo desde la aparición de la rueda, será un buen porcentaje… los que van a ser reemplazados por máquinas cada vez más sofisticadas

Probablemente no, pero aunque así fuera, podemos hacer las cosas de otra forma. Empecemos por el principio ¿por qué no se sostiene la extrapolación de Gallego? Por ejemplo cuando dice que los coches sin conductor no dejarán sin trabajo a taxistas o transportistas, es cierto, todos no se quedarán sin trabajo. Pero como ocurrió en anteriores revoluciones, como viene ocurriendo desde la aparición de la rueda, un buen porcentaje de éstos serán reemplazados por esas máquinas cada vez más sofisticadas, más inteligentes. Ocurrirá con los repartidores, con los administrativos, los telefonistas, los obreros fabriles, agricultores, muchas de las personas que se encargan de tareas del hogar o el cuidado de niños y ancianos… Y en cualquier otro ámbito.

En unos cuantos años por cada 100 personas que trabajan hoy en un almacén quedarán una cuarta parte, o menos. En diferente grado, pero a un ritmo creciente e imparable, los autómatas y sistemas inteligentes realizarán las tareas que antes hacían las personas en las más diversas actividades.

Siempre tendremos opciones

Y soy optimista, creo que la humanidad como colectivo tiene salida y que la encontraremos, pero no podemos hacernos trampas o hacer como que no sucede nada, porque entonces sí que tendremos problemas serios, porque una cosa es ser optimista y otra ir en plan suicida.

La diferencia de esta revolución respecto a las anteriores es que los nuevos trabajos que aparecen requieren conocimientos y habilidades que no tienen una buena parte de los trabajadores actuales. ¿Pueden adquirirse? sí, pero no es fácil convertir a los contables o almaceneros sin trabajo en diseñadores de órganos humanos o en programadores de autómatas. Son buenos trabajos y mucho mejor pagados, pero además de la especialización que requieren, el número de nuevos empleos serán menos que los terminados, con una gran diferencia.

No olvidemos un factor importante, algunos empleos se crearán en los mismos lugares en que se destruyen, pero una buena parte se realizarán desde países donde la fuerza laboral y las empresas estén más capacitados para competir. No es una cuestión de salarios, no en la alta tecnología o tareas especializadas, un buen programador seguirá cobrando más de 100.000 dólares en Estados Unidos, va de competitividad, de la de verdad. Y en esto cuentan las personas, las empresas y las sociedades. La receta está clara, hay que apostar por la creatividad y la competitividad.

Elegimos que futuro queremos vivir

…existe un consenso casi unánime sobre el aprendizaje: es crítico, la pieza básica sobre la que construir lo que queremos ser

El futuro puede ser un lugar fantástico para vivir, pero hay que currárselo, crear las condiciones para que sea así para todos y no sólo para una élite de ricos y profesionales. La ciencia ficción nos lleva anunciando desde hace un siglo todo tipo de escenarios, solo hay que hacer un repaso y ver por cuál queremos apostar.

No se trata de ser más o menos optimistas, esto va de analizar la realidad, donde estamos, prospectar adecuadamente, a dónde queremos ir, y plantear las soluciones adecuadas.

Probablemente existe un consenso casi unánime sobre el aprendizaje: es crítico, la pieza básica sobre la que construir lo que queremos ser. Hay que mejorar la educación no solo de los niños, los mayores deben ser conscientes de que necesitan prepararse toda la vida, y que deben abandonar su zona de confort.

Los trabajos cómodos, repetitivos, los que no requieran inventiva o imaginación serán los primeros en ser automatizados. Por lo tanto tenemos toda la información: sabemos que será afectado, en que priorizar y hacia dónde dirigirnos. ¿Algún político con visión en la sala? Y si ellos no acuden nosotros tenemos la última palabra, cuando nos vean movernos se subirán al carro.

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