¿Qué es Thin Content?

Se llama Thin Content a las páginas de una web que tienen contendido de baja calidad, que no aporta nada al usuario que las visita. No se trata tanto de cantidad como de calidad, porque un contenido puede ser breve y contener toda la información relevante sobre el tema que trata.

Google penaliza que una web tenga mucho contenido de estas características. En este caso si puede resultar negativo para el posicionamiento de una web, ya que afecta al crawl budget, al tiempo que destina Google para rastrear tu web.

Tipos de Thin Content

Contenido automático

Es contenido de muy baja calidad que Google distingue fácilmente porque se ha realizado con herramientas de automatización. Los contenidos resultantes son una mezcla de frases de tomadas de varios lugares, con poco sentido, en las que solo se han cambiado las palabras claves sin adaptar el texto o bien se trata solo de traducciones nefastas. 

Contenido duplicado

Es el más habitual y Google lo penaliza si lo detecta. Además de lo poco ético que resulta plagiar el trabajo de otro, una página que copia su contenido ofrece una imagen muy poco profesional. 

Doorways pages o páginas puerta

Las doorways pages son páginas que solo contienen palabras clave y long tail, con apenas contenido. Cuando el usuario entra en alguna de ellas es redireccionado a otra página.

Google penaliza el uso de este tipo de contenidos. Teniendo en cuenta que Google es el navegador mayoritariamente utilizado, se convierten en un enemigo para el posicionamiento orgánico. Además, aumentan la tasa de rebote de la página con lo que el usuario no realizará la acción esperada, sea registro o compra.

En conclusión, para posicionar una web de manera orgánica lo que necesitas son contenidos de calidad, claros y fáciles de leer, sin errores ortográficos y sin abusar de las palabras clave. Siempre que sea posible que tengan un mínimo de 300 palabras, divididos en secciones para que la información sea más fácilmente localizable. Es interesante poner enlaces a contenidos propios, informes de los que se han extraído los datos, cualquier información que redondee el contenido y lo enriquezca. El uso de videos, imágenes o infografías lo hace. Sigue aquí las recomendaciones que Google ofrece para posicionar una web.

https://support.google.com/webmasters/answer/7451184?hl=es

Teletrabajo en tiempos de COVID-19

Con el confinamiento producido por la pandemia de Covid-19 han sido multitud las empresas que han pedido que sus empleados teletrabajen.

Una opción deseada o al menos sopesada por muchos de ellos alguna vez de forma total o parcial. Pensar en teletrabajo es pensar horario flexible, a la medida, que permite compatibilizar vida personal y profesional, ahorro de tiempo al no haber desplazamientos a la oficina. 

Todo parecen ventajas. Pero ese deseo que para muchos trabajadores por fin se ha cumplido, ha resultado no ser tan maravilloso. Algunos estudios aseguran que los empleados que teletrabajan están añadiendo de media, unas dos horas diarias a su jornada laboral. 

¿Mala organización o entorno inadecuado?

Precisamente una de las claves del teletrabajo es la organización. Uno mismo tiene que ponerse horarios, focalizarse en lo que hace. No hay el mismo control que el propio ambiente del despacho propicia. La tentación de levantarse a hacerse un café, de que a la vuelta a la mesa de trabajo se haga una parada para recoger la colada o liarse con cualquier cosa, está ahí. Y también lo contrario. No ser capaz de poner un límite y no despegarse en todo el día del trabajo, haciendo más horas que en la oficina.

La situación de teletrabajo sobrevenido por la alerta sanitaria tiene un añadido. No es un teletrabajo en condiciones "normales". Se ha hecho a marchas forzadas, debido al confinamiento. Además, hay que compatibilizarlo con otras tareas en la casa y con otras personas, los hijos y tal vez la propia pareja, que no suelen estar habitualmente. Desaparece la concentración necesaria para que el entorno laboral sea productivo.

A muchos les cuesta rendir en esas condiciones. Parece que se emplea para trabajar el tiempo que sobra de otras labores. Está resultando cansado. Sí o sí todas las tareas se han de hacer de forma online. Ha aumentado el número de reuniones telemáticas. En otras circunstancias se habrían celebrado en la oficina, una escapada que también supone una recarga de pilas, un encuentro con los compañeros y despejarse con un cambio de ambiente. Opciones que en este periodo no han sido factibles.

Todo esto está produciendo la paradoja de que los empleados quiera volver a trabajar de forma presencial en sus empresas, que estén sufriendo estrés, ansiedad y que al menos que cambien las circunstancias, renuncien a trabajar desde casa. Aunque por lo que parece, de momento, se va a quedar entre nosotros una temporada.