¿Está muriendo Twitter?

La noticia saltó hace algunos días: Twitter se desploma en bolsa haciendo peligrar notablemente su futuro como empresa y como red social. Desde principio de este 2016, la compañía creada y liderada por Jack Dorsey no ha dejado de acumular problemas, tanto internos como externos. A la reestructuración interna como consecuencia del abandono de algunos de los ejecutivos e ingenieros más importantes, hay que sumarle las pérdidas económicas y el descenso del valor de sus acciones.

Producto de esta mini-crisis de Twitter, los expertos bursátiles confiaban en una mejoría durante el mes de marzo y abril, y en parte, así ha sido. Las ventas se han incrementado un 36% y los usuarios han crecido un 3%, pero estos datos no corresponden a las previsiones de los expertos, quienes afirman que le está costando volver a crecer. De ahí su reciente desplome en la bolsa, con acciones que han perdido hasta dos tercios de su valor en apenas un año.

Pero, ¿a qué se debe la caída de esta red social que, en teoría, es la mejor herramienta para estar informado al instante y en tiempo real? Twitter “lo petó” debido a la comercialización de los smartphone y la filosofía de las nuevas tecnologías de tener todo al alcance cuándo y dónde quieras. Gracias a esto se convirtió en el medio perfecto para estar informado al minuto sobre las noticias de última hora, y justo ese era el propósito inicial de Jack Dorsey. Personalmente creo que Twitter ha abusado del renovarse o morir que ha terminado por convertirla en una plataforma con difusa personalidad provocando que deje a un lado su filosofía inicial. Gran parte de culpa la ha tenido el deseo de querer equipararse como red social a su competencia (Facebook o Instagram).

Una vez Twitter perdió su personalidad con este intento de creerse igual o mejor que la competencia, los usuarios ya no saben bien qué hacer en ella y como consecuencia, se mudan a otras alternativas que sí están bien definidas. Por ejemplo, usuarios que les gusta subir sus mejores fotos o contar y presumir sobre su vida, utilizan Instagram; usuarios que hablan con sus amigos, utilizan Whatsapp; o, usuarios que buscan virales y vídeos graciosos, simplemente se dejan caer por Facebook.

Como vemos, el futuro de Twitter es muy incierto tirando a horrendo. Los datos no mienten, y personalmente, yo, como usuario fiel de Twitter desde hace más de seis años, he podido comprobar de primera mano este descenso en su uso y en su tráfico. Por ejemplo, en los tweets por minuto cada vez que actualizo mi timeline, o también en las estadísticas de visualización de cada uno de mis tweets. Vamos, que se nota ese ambiente que ronda por toda red social (o aplicación/programa social) cuando está en sus últimos días. Imagino que si esto lo he notado yo, un simple usuario, las grandes compañías con sus milimétricas herramientas de medición también se habrán dado cuenta.

Por el bien de Twitter, una de mis redes sociales más utilizadas durante los últimos años (hasta en mí, un usuario fiel, se ha notado el descenso), hay que hacer algo para resucitarla y no ponerla en la lista tras Messenger, Fotolog, MySpace o Tuenti. Es ahora cuando quedamos los usuarios que estamos por el propósito inicial de Twitter, estar informados al minuto, así que, partiendo de esta premisa de nuevo, a ver si su siguiente paso es el definitivo para cavar su tumba o si por el contrario, es el paso para darle alas otra vez.

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