PLD Space vs SpaceX

PLD Space es una empresa atípica, por lo que hace y desde dónde: construyen cohetes en España. Construir cohetes no es como hacer camisetas, sin desmerecer a los artistas del diseño, requiere más conocimiento y altamente especializado. Para hacerlo como plantean sus fundadores debe tener un enfoque novedoso: fabricar cohetes reutilizables que pongan en órbita microsatélites.

Raúl Torres, CEO de PLD Space, es un personaje fascinante. Al modo que lo pueda ser un Bill Gates o Mark Zuckerberg: tipos aparentemente de lo más corrientes. Normales en un grado tal que cuando los escuchas, aún se valora más la genialidad que hay tras las ideas, aparentemente simples, de estos personajes. Raúl quería hacer cohetes y lo tenía tan claro que con una ingeniería aeroespacial, por la Universidad Politécnica de Valencia, y 24 años crea PLD Space en Elche, con su socio Raúl Verdú.

La empresa creada por Raúl ha desarrollado el motor del cohete, ha construido una instalación para pruebas, en el aeropuerto de Albacete, y planean lanzar su primer carga comercial en 2018 desde Huelva. Todo esto dicho de esta forma parece cualquier cosa, pero lo cierto es que muy pocos lo han intentado en el mundo, menos aún en Europa y solo un puñado los que lo han logrado. El único caso en España que llegó a realizar algún lanzamiento es el del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA), que tiene su sede en Torrejón de Ardoz.

Aunque el INTA tiene una larga relación con los cohetes, hasta 1969 no lanzó el INTA-255, capaz de colocar 15kg a 150km de altura. Fue seguido en 1981 por un modelo de dos etapas, el INTA-300, que podía colocar a 300km de altura 50kg de carga. El Capricornio es el que concluye esta saga, un cohete de tres etapas que hubiera sido capaz de situar cargas de 50kg a 600km de altura, el proyecto se canceló en 2000.

Si comparamos a PLD Space con SpaceX, el monstruo que puso en marcha Elon Musk en 2002, son jugadores de dos ligas diferentes. Es como la anécdota aquella de que la NASA invirtió millones de dólares para desarrollar un bolígrafo que escribiese en cualquier circunstancia y los rusos enviaron a sus astronautas con un lápiz al espacio. ¿Dónde meterían las virutas de sacarle punta o tal vez sería un portaminas?

Los cohetes de Space X son muy americanos en este sentido: aterrizan en una plataforma marina utilizando sus cohetes, mientras que los de PLD Space vuelven a casa gracias a un parapente. De nuevo la imaginación para solucionar la falta de recursos.

Como dice Raúl Torres "El antiguo espacio es lo analógico, el nuevo espacio es lo digital". Y la prueba de que algo ha cambiado es que a día de hoy han conseguido más de 2 millones de euros de fondos públicos. Aunque las diferencias con su principal competidor SpaceX son colosales, los chicos de Musk consiguieron solo en 2015 1.000 millones de dólares de financiación, procedentes de Google y otros inversores, y cuentan con 4.000 empleados. PLD Space aspira a tener 30 ingenieros próximamente. Les deseo mucha suerte, por echarle tanto entusiasmo e imaginación.

La carrera espacial privada

Y a ti ¿qué te parece la nueva carrera espacial en la que estamos inmersos? Ahora Lockheed quiere estar en Marte en 10 años, todos los gigantes de la tecnología pujan por ese nuevo mercado que cada día parece más accesible, casi puede adivinarse el gesto avaricioso: mi espaciooo… La tecnología que desarrollan va orientada a abaratar la puesta en el espacio de cargas y seres humanos. ¿Tanto esfuerzo para llevar algún satélite y que los ricos vean la tierra desde arriba? Me parece que no.

Una empresa española, ubicada en Elche, PLD Space, desarrolla un motor de cohete en el aeropuerto de Teruel, para la puesta en órbita de microsatélites, utilizando cohetes reutilizables, igual que Space X o Blue Origin. Ciertamente no es comparable a lo de ir a Marte, pero por algún lugar se empieza. Ya sería destacable que la iniciativa privada logre algo que no pudo la pública en España.

Aunque lo que me llama la atención no son estas anécdotas, lo que despierta mi imaginación es el porqué de esta carrera justo ahora. Obviamente porque la tecnología lo permite y eso ya daría para que alguno se liase la manta a la cabeza, pero cuando son actores tan importantes los que están tras todo esto, es para pensar que hay mucho más. Creo que la oportunidad existente, con las que previsiblemente se presentarán a lo largo de la próxima década, nos sitúan ante una competición similar a la de las empresas que cruzaban el Atlántico en los siglos XVIII y XIX, las de las compañías de ferrocarriles que unieron las dos costas de Estados Unidos o tantas otras a lo largo de la historia. Los mejores posicionados optan a un premio casi increíble: el universo. Se trata de lograr el dominio de tecnologías, pero también de rutas de transporte, del comercio, de la mineria. Del poder sobre lugares que jamás ha pisado el hombre. Y si eres ambicioso, si consideras que tu tiempo por aquí será largo, algo cada vez más posible, pensar en el premio gordo. Porque dentro de 50 ó 100 años la ciencia habrá avanzado otro poquito, los sistemas de impulsión algo más y lo que hoy nos parece ciencia-ficción, entonces será como ir a Sevilla en el AVE.

Sin echarle mucha imaginación, sabemos que este siglo vamos a ver avances impresionantes también en los viajes espaciales, algunos lo verán. Hace un par de siglos llevaba varias semanas cruzar el Atlántico, hoy son suficientes unas pocas horas yo pronostico que en el espacio ocurrirá lo mismo, en cuestión de décadas. En la segunda mitad de este siglo será posible llegar a Marte en unos pocos días. La colonización llevará algo más de tiempo, pero de que veremos establecimientos estables en el planeta rojo estoy absolutamente convencido. Pero esa, con ser una parte importante de la historia, es solo el principio, porque la apuesta es mucho más ambiciosa. Y sino al tiempo.

Imagen: Space launch system after launch