Dragonfly, la apuesta de Google en China

Google lleva unos años queriendo penetrar en el mercado chino. Ahora ha encontrado la manera de hacerlo, a través de Dragonfly, un buscador diseñado específicamente para pasar la censura que impone el régimen comunista.

Esto ha ocasionado cierta polémica en Estados Unidos, sobretodo en organizaciones de derechos humanos, que consideran que la compañía ha claudicado con esta medida y que está apoyando al régimen. De hecho hasta el vicepresidente estadounidense ha pedido a la compañía que abandone el proyecto porque reforzaría la censura de este país asiático.

Sin embargo, desde la empresa se defiende que precisamente ayudarán a que los usuarios puedan acceder a contenido de calidad y muy fiable.

Los usuarios chinos pudieron utilizar una versión de Google apenas cuatro años, entre 2006 y 2010. La experiencia no fue muy buena porque la compañía acusó al Gobierno chino de hackear sus servidores. Solo siguió funcionando en Hong Kong.

Ahora el gobierno avisará del contenido que considere sensible, en concreto entradas como derechos humanos, protestas, premio Nobel o páginas como Wikipedia o BBC, y Google podrá operar respetando esos límites. Esas búsquedas no aparecerían en los resultados. A los usuarios les saldría un mensaje avisando de que los resultados se han eliminado por motivos legales. Algo que va en contra de los propios principios de Internet, que es un espacio sin fronteras. 

Las búsquedas estarán vinculadas al número de teléfono del usuario, algo que tampoco ha gustado a los defensores de los derechos humanos. Además los funcionarios de seguridad tendrán carta blanca para acceder a los datos de las empresas tecnológicas, lo que supone conocer las ubicaciones, los historiales y toda la información de los usuarios.

A pesar de todos los impedimentos, la compañía considera que su servicio podrá satisfacer al 99% de los usuarios, mejorando la situación actual. En China, actualmente el buscador más utilizado es Baidu, que ha sufrido una gran crisis de popularidad debido a la muerte de un joven que utilizó uno de los hospitales sugeridos en las primeras páginas. Para muchas personas, es preferible un servicio censurado de Google que uno como Baidu.

Un ex directivo de Google, Eric Schmidt ha asegurado que de esta manera Internet dejará de ser algo global y que en un futuro estará dividido en dos, uno liderado por los chinos y otro por Estados Unidos.

Imagen: startmag.it

China pasa del 0,6 al 42% del e-commerce mundial en 10 años

China es el gran rival con el que hay que competir. Da igual de qué tema se trate, 1400 millones de chinos se hacen de notar hagan lo que hagan. Además, el sector público y privado son capaces de ir de la mano y alinear las piezas necesarias para que todo funcione a corto plazo. En solo 10 años el comercio electrónico chino ha pasado de alcanzar un testimonial 0,6% a llegar a un aplastante 42,4% en 2016. A este ritmo el e-commerce chino representará por sí solo, más que el de todo el resto de países juntos.

Y es que en China se han tomado muy en serio todo lo relacionado con el mundo digital, con la creación de numerosas startups y los aspectos financieros. Los chinos realizaron en 2016 pagos con el móvil por importe de 790 mil millones de dólares, casi 11 veces más que en Estados Unidos, donde fueron 74 mil millones. Su apuesta por gigantes como Alibaba o las Fintech son un buen indicador de por donde irán los tiros. Y nótese que estas cifras son de 2016. Muchas cosas han cambiado en China en poco más de un año.

Por ejemplo, de las 262 startups mundiales valoradas en más de 1000 millones de dólares, las conocidas como unicornios, 34 son chinas, representando un 43% del valor global, casi nada. Sin embargo, la amenaza china es bastante limitada. Al contar con un mercado tan enorme, casi tres veces el europeo o cinco veces mayor que el estadounidense y ser bastante cerrado, tienen para estar entretenidos durante unos cuantos lustros más. Sin embargo, el impacto fuera de sus fronteras puede cambiar de un día para otro.