Por qué tú triunfarás con una tienda online y tu vecino no

Si aún eres de los que se pregunta si debe meterse en esto del comercio electrónico, te contesto enseguida. Si vendes algo, la respuesta es sí, por supuesto, sin dudarlo ni un minuto. Necesitas una tienda online porque tus clientes están comprando cada día más a través de móviles, desde sus ordenadores o tablets.  

Los ingresos por ventas online en 2016 en España fueron de 5.000 millones de euros, un 7% del comercio minorista español según datos de Statista. En nuestro país, una de cada cuatro Pymes vende a través de Internet.

Hay razones obvias, como que tus clientes están ahí, pero hay otras que aportan aún más motivos para que te subas a la ola del comercio electrónico. Por ejemplo, la capacidad de atenderles desde cualquier lugar del mundo, las 24 horas del día, la de ofrecerles información adaptada a sus necesidades o perfiles, personalizando el marketing. En resumen, mejorar la eficiencia y el rendimiento de tu organización, ser más competitivo. Y da igual si vendes a clientes finales, B2C, o lo tuyo es vender a otras empresas, B2B, todos los clientes quieren comprar cuando y como quieren.

Las dudas que más escucho al respecto son si no es demasiado tarde, y si es posible diferenciarse entre la multitud de negocios que ya están online. Empecemos por responder la segunda. Si tienes un negocio tradicional, ¿acaso no tienes que destacar las ventajas para que los clientes te elijan? Pues obviamente en el mundo digital también tendrás que hacerlo.

Y respondiendo a la primera cuestión, no, nunca es demasiado tarde, porque casi siempre hay cosas que se pueden hacer mejor de una forma más eficiente. Si hablamos de mercados menos maduros, como España o Latinoamérica, pues aún tenemos más margen. Pero es que, incluso en mercados tan competitivos como Estados Unidos, Alemania o el Reino Unido hay espacio para llevarse un trozo de la tarta.

Y tú,¿qué tal llevas eso del marketing online?

¿Qué tal lleva tu vecino el tema del marketing online? Porque la mayor parte de las empresas que tienen una web o un negocio online, lo hacen entre mal y muy mal. Lleva mucho tiempo, años, e inversión afinar los canales de marketing. Y como esto se hace a la española, como casi todo, pues el margen de mejora es sideral. Solo actuando en este punto, ya tienes mucho ganado respecto a la mayoría.

¿Y si das un paso adelante en tu negocio?

Si eres un productor o aspiras a serlo, ¿te has planteado llevar tu marca directamente al consumidor? Sí, es una apuesta muy seria, pero son todo ventajas. Tienes el conocimiento, la experiencia, dominas los canales de compra, la producción, probablemente el diseño… Realmente es muy poco lo que tienes que añadir para dar el salto.

¿Sabes qué quieren los clientes?

¿Qué buscan los clientes? Buenos productos, atractivos y a buen precio, seguro. Pero ¿qué más buscan? Algo diferente. Si eres capaz de estar más cerca de ellos, de darles cosas que los demás no pueden, si puedes ofrecerles productos personalizados de alguna manera, ya tienes una notable ventaja competitiva. Y para esto lo único que tienes que hacer es crear un estilo de negocio que esté pendiente del cliente. Implementar herramientas que le permitan interactuar contigo, que te ayuden a estar continuamente al tanto de sus necesidades. 
(ejemplo, cifras)

Esto es imparable

Los negocios van a seguir con su evolución, no tengas ninguna duda. Por ejemplo, solo el 4% del mobiliario se compra online en los países occidentales. ¿Hay alguna razón para que esto sea así en general? Muy pocas, casi todas subsanables. Si hablamos de mueble barato, los clientes lo que quieren es tener claro lo que van a comprar, saber cómo quedará en su hogar y la tecnología puede ayudar, mostrando una simulación. Problema resuelto. Si hablamos de muebles de gran valor, una estrategia podría ser el clásico atraer al cliente al punto de venta, innovar enviando al vendedor a casa o intercambiar con él muestras de tejidos o materiales. Además sería absurdo que las grandes marcas no apostaran más por el canal online. No tiene mucha lógica invertir en instalaciones, personal, catálogos a los que cada vez sacarán menos partido conforme vaya incrementándose la compra online. Y a estas alturas ya sabes que esto no solo va de muebles, ¿verdad?

¿Tienes alguna oportunidad?

¿Y que pasa si tu empresa es pequeña o no tienes los recursos suficientes? Que hay que echarle un poquito más de imaginación, tal vez más trabajo, invertir esos recursos de una forma más inteligente. Soluciones hay, siempre. Por ejemplo, tienes que estar mucho más pendiente de tus clientes actuales. Necesitas su móvil, su email ¿no los tienes? Pues estás tardando en conseguirlos. Pídeles también la fecha de nacimiento, la de sus hijos. Felicítales por su cumpleaños, se puede automatizar, hazles un regalo y e invítales a que se pasen por tu negocio, ofréceles algo que es interese. 

Seguro que tienes proveedores con los que trabajas desde hace mucho, aprovéchalos. Sácales partido, alíate con ellos para hacer ofertas y promociones. Pídeles que te dejen algo especial, que te ayuden a llegar a los clientes, por ejemplo enviando directamente los productos a su casa. Crea y aprovecha las alianzas, son básicas en cualquier negocio, pero tanto más importantes, cuanto más pequeña sea tu tienda.

Aprovecha tu punto fuerte

Hay muchísimas formas de aprovechar tus fortalezas para competir con una tienda online o cualquier otra variante de negocio digital, son incontables. Lo único que necesitas es decisión y ganas. Sí, por supuesto también hace falta algo de dinero, pero es que en muchos casos las inversiones son bastante menos importantes que las que hacen los negocios tradicionales y el potencial de retorno, la importancia estratégica, no tienen comparación. Tienes que estar en el mundo online, sí o sí. Si tu vecino no lo tiene claro, allá él: a ti te irá bien. Ahora solo te queda decidir para qué y cómo. En ambas cosas te podemos echar una mano para decidir como hacerlo de la mejor forma posible.

 

 

China pasa del 0,6 al 42% del e-commerce mundial en 10 años

China es el gran rival con el que hay que competir. Da igual de qué tema se trate, 1400 millones de chinos se hacen de notar hagan lo que hagan. Además, el sector público y privado son capaces de ir de la mano y alinear las piezas necesarias para que todo funcione a corto plazo. En solo 10 años el comercio electrónico chino ha pasado de alcanzar un testimonial 0,6% a llegar a un aplastante 42,4% en 2016. A este ritmo el e-commerce chino representará por sí solo, más que el de todo el resto de países juntos.

Y es que en China se han tomado muy en serio todo lo relacionado con el mundo digital, con la creación de numerosas startups y los aspectos financieros. Los chinos realizaron en 2016 pagos con el móvil por importe de 790 mil millones de dólares, casi 11 veces más que en Estados Unidos, donde fueron 74 mil millones. Su apuesta por gigantes como Alibaba o las Fintech son un buen indicador de por donde irán los tiros. Y nótese que estas cifras son de 2016. Muchas cosas han cambiado en China en poco más de un año.

Por ejemplo, de las 262 startups mundiales valoradas en más de 1000 millones de dólares, las conocidas como unicornios, 34 son chinas, representando un 43% del valor global, casi nada. Sin embargo, la amenaza china es bastante limitada. Al contar con un mercado tan enorme, casi tres veces el europeo o cinco veces mayor que el estadounidense y ser bastante cerrado, tienen para estar entretenidos durante unos cuantos lustros más. Sin embargo, el impacto fuera de sus fronteras puede cambiar de un día para otro.

 

Marketing Multinivel y Piramidal, ¿legal o ilegal? Su salto a Internet

El Marketing Multinivel, o Marketing en Red, es una de las estrategias de marketing más controvertidas por su peligrosa aproximación a las prácticas y a los esquemas piramidales. Pero dejándolo claro desde ya: el marketing multinivel, si sigue las pautas adecuadas, es legal; el marketing piramidal, jamás.

Aun así, la mayoría de empresas multinivel gozan de tan mala reputación debido a, la ya mencionada proximidad a las ventas piramidales (guardan muchos de sus peligros); y, sobre todo, al camuflaje que muchas de estas empresas ilegales utilizan para entrar dentro de la legalidad, manchando así la imagen de las empresas multinivel.

A continuación os desglosamos algunas de las diferencias entre el Marketing Multinivel y las ventas piramidales, que a uno lo convierten en legal y al otro en ilegal:

En teoría, la principal diferencia proviene del carácter de los beneficios obtenidos por la creación de una red de vendedores. En el Marketing Multinivel, los vendedores, además de recibir beneficio por sus ventas, también lo hacen por las ventas generadas por los vendedores que forman parte de su esquema organizativo. Mientras que en el marketing piramidal, el beneficio surge por la entrada de nuevos vendedores a la red. Es decir, con el Marketing Multinivel es necesaria la interacción y captación de clientes para obtener beneficios; en el piramidal, lo más importante es la participación de nuevos vendedores dejando a un lado las ventas y la captación de clientes.

¿Y cómo ganan dinero las empresas piramidales? Muy fácil. La cuota de ingresos prometida es tan elevada que, la captación de nuevos vendedores resulta muy fácil. Si entra gente nueva e invierte dinero, todos, en especial las partes más altas de la pirámide, irán consiguiendo beneficios y beneficios. Obviamente ilegales. Tan ilegales que nos lleva al siguiente punto: las empresas de marketing multinivel declaran a Hacienda; las piramidales, no. Todos sus beneficios los obtiene a través de las llamadas donaciones, es por ello que las empresas piramidales son, a diferencia de las empresas multinivel, un negocio a corto plazo. Esas promesas que vemos de “hazte rico al instante” o “gana dinero sin hacer nada”, claramente corresponden a este tipo de prácticas. Las empresas multinivel legales son un negocio a largo plazo con beneficios acorde a tu esfuerzo y a tu perseverancia, en las cuales, además, puedes obtener más ingresos que algunos vendedores que entraron antes que tú. Algo impensable en las ventas piramidales, donde ocupas un puesto fijo acorde a tu inversión.

Por último, un dato revelador y decisivo para decidir si se trata de una estafa o no, procede de la gama de productos ofrecidos. En el marketing multinivel, los productos son de gran calidad y con una garantía legal de devolución, a diferencia de los productos de dudosa calidad o incluso inexistentes del marketing piramidal.

Dicha técnica de marketing se lleva practicando desde antes de la incursión del mundo online, así que, obviamente, con la llegada de las nuevas tecnologías este debate ha saltado también al mundo digital, donde, naturalmente, se han abordado innumerables negocios.

En Internet, a la hora de embarcarte en un negocio multinivel, con las empresas de Networking especialmente, los consejos y las recomendaciones son las mismas que las comentadas anteriormente. Huye de los anuncios de “dinero fácil” y “dinero instantáneo”. Infórmate, analiza el mercado, los productos ofertados, la competencia, comprueba la legalidad del negocio y, sobre todo, no te dejes influenciar por aquellos “líderes” que, más que una empresa, parece que estén dirigiendo una secta.

Imagen: Great Beyond

Cómo buscarán y comprarán los consumidores en 2020

Imagina que eres una hermosa mujer. Eres algo más baja de lo habitual, tus caderas son algo más anchas, con un estilo y aspecto diferente a la mayoría, tienes tu propio look. La versión de Google, Bing o Amazon en 2020 sabrá todo esto. Y será una información que tendrá en cuenta cuando digas, porque no lo vas a escribir, "búscame una blusa verde para la fiesta del viernes. Muéstrame lo que está de moda o será tendencia". Y la búsqueda te ofrecerá en cuestión de segundos un breve informe con imágenes, contenidos y enlaces a todo lo necesario, para que hagas tu elección en función de tus gustos y de otros requisitos previos. Por eso no te mostrará la ropa de los Zara de turno, y sí la de aquellas empresas que son capaces de hacer algo que te quede bien.

Dará igual que seas un apuesto hombre bajito y regordete o un muchacho alto y desgarbado, habrá opciones más que de sobra para cada tipo de consumidor. La tecnología y la oferta de millones de empresas hará posible que cualquiera pueda tener un estilo, que seguirá algún tipo de tendencia, pero adaptado a sus peculiaridades.

La convergencia de tecnologías será la causante de estos resultados. La convergencia y el aprovechamiento que harán empresas nuevas o los gigantes existentes de todas estas posibilidades. Tecnologías que serán capaces de entender perfectamente lo que dices a tu móvil u ordenador, incluso la entonación o tu estado de ánimo, al menos en alguna medida. Capaces de convertir tu pregunta en una búsqueda lógica, con sentido, que te devuelva, casi siempre, lo que realmente estás buscando. Y será capaz de aprender de tus hábitos y compras anteriores para devolver aquello que puede gustarte. Cuando hagas el pedido, si implica algún tipo de alteración o adaptación, sistemas automatizados se encargarán de completarlos, o bien de dirigirlos al operario especializado que te enviará tu prenda al día siguiente.

¿Están preparadas las empresas para esta revolución? En su mayor parte no. Ni a nivel productivo, ni de entender o procesar los deseos de los clientes. En la mayoría de los casos ni de conectar y comunicar con éstos para ofrecerles lo que les gusta. ¿Pueden adaptarse? Sin duda. Deben. Y harían bien en empezar a integrar lo antes posible la estrategia digital en el corazón de sus organizaciones.

Imagen: Francisco Huguenin Uhlfelder

B2C y redes sociales

El e-commerce B2C a nivel mundial ascendió a 1.7 billones de dólares en el 2015, y se prevé una cifra de 1.9 billones para el 2016. El comercio en línea ha tenido un ascenso vertiginoso y las redes sociales han sido uno de los canales para llegar a potenciales consumidores. Sin embargo, no siempre son aprovechadas de manera óptima,  es importante entender que pueden ser un medio de comunicación, un generador de engagement y una plataforma de atención al cliente. Pero sobre todo, una herramienta para conectar con tus compradores.

Redes sociales como Facebook y Pinterest son apropiadas para publicar el catálogo de productos y servicios que tienes en tu web. Además, la interacción con otros usuarios es mucho más cómoda que en sitios como Twitter. Claro está que son de carácter distinto. Pero Facebook, a diferencia de Pinterest y de cualquier otra red social, te permite promocionar un sitio web con presupuestos diarios de 1 dólar en adelante, y escoger a quienes quieres llegar mediante un filtro de género, edades, intereses y ubicación. Este tipo de promoción envía cualquier clic en el anuncio a tu página web. Un estudio realizado por Shareaholic en el 2014, reveló que el 24.63% del total del tráfico en sitios web, proviene de Facebook, seguido de Pinterest con un 5.06% y Tiwtter con 0.82%.

Facebook, Pinterest y Twitter son recursos que no implican una mayor inversión que otros canales de Marketing online y offline, y un punto de partida que puede acabar en una venta. La estrategia del Social Media debe ir enfocada en generar tráfico, aumentar el tamaño de seguidores y conservar el posicionamiento de tu marca. Cualquier objetivo debe estar basado en el tipo de negocio que tengas. Existen redes sociales en las que una compañía de servicios no tiene el mismo impacto que una de bienes, y su visibilidad dependerá de cuál sea la estrategia usada para hacer presencia en una determinada red.