¿Es posible que la Inteligencia Artificial sea creativa?

¿Qué es la creatividad? Es la capacidad de crear cosas, nuevas ideas o conceptos, o diferentes asociaciones entre ideas y conceptos conocidos, lo que produce también conclusiones nuevas que generan soluciones originales. Así pues una cosa o idea es creativa si tiene algo novedoso, original y además sirve para algo a su creador o a la sociedad.

La creatividad es encontrar soluciones originales, por ejemplo, airbnb. Siempre ha sido posible alquilar una casa o una habitación, pero con la creación de la plataforma se pone en comunicación una gran cantidad de oferta y demanda para que los propietarios y los clientes se pongan de acuerdo de forma directa a través de una aplicación que gestiona la reserva y el pago del servicio.

Consiste también en aprovechar una idea ya existente pero adaptándola a otro sector para el que en principio no se había pensado, Amazon con su servicio de reparto de comida fresca en algunas ciudades. ¿Si reparten todo tipo de mercancía, por qué no hacerlo con la comida?

Y desde luego tiene la capacidad de transformar y revolucionar, ya que en ocasiones cambia de manera radical la forma de hacer las cosas. Por ejemplo, Uber o Cabify, permiten que el mercado del transporte, traspase los límites del taxi, ofreciendo un servicio personalizado y rápido, con un coste prefijado y pagado antes de iniciar el trayecto.

¿En qué sentido existe la creatividad en la IA?

Una inteligencia artificial es capaz de crear una obra de arte totalmente novedosa, a través del aprendizaje automático, machine learning. O, por ejemplo, un corto, escrito por una inteligencia artificial y grabado en apenas dos días.

También tenemos el ejemplo del colectivo Obvious que utiliza GANs, un algoritmo que consta de un generador que crea las imágenes partiendo de las que tiene en su banco de datos. La otra parte del algoritmo, un discriminador, busca las diferencias entre lo realizado por un humano y por una máquina. Se trata de engañarlo para que la imagen creada parezca hecha por un humano. GAN es capaz de crear en cualquier estilo artístico.

¿En qué momento es creativa la IA? 

Los humanos dan las reglas, datos para que encuentren un patrón, pero después la IA es la que crea a su antojo. Es decir tiene una cierta autonomía para hacer sus obras de arte. Sin embargo, la pregunta es sin un programador, sin una base de datos, sin algo ya existente, ¿sería posible? La respuesta es que los ordenadores actuales tienen capacidad de programarse a sí mismos, crean sus propios algoritmos basados en sus bases de datos, por lo que gozarían de libertad para crear sin la intervención de un humano.

Y si todo se desarrolla como actualmente, la IA será capaz de hacer lo que un humano y con las posibilidades que ofrece disponer de una enorme base de datos, mejor, y sin límites.

Pero, ¿esta reproducción puede considerarse creatividad? ¿puede una IA aportar la sensibilidad, la emoción que pone un humano? la que aporta un creador en un momento dado de su historia y que hace que él mismo y su obra sean excepcionales. En principio la IA no tiene ni afectividad ni emociones propias. Su única experiencial vital son sus bases de datos. Lo que no podemos saber es qué pasará en el futuro y es muy posible que los algoritmos doten de emotividad y afectividad a las inteligencia artificiales. 

¿Significa eso que la IA sustituirá a los humanos en los puestos creativos? Solo la interacción entre programador e IA ya es un proceso creativo. Y más que sustituir el trabajo creativo, ya lo hace con el automatizado, la IA tiene que entenderse como una herramienta, un complemento, un multiplicador para el proceso creativo humano. Tal vez no se pueda componer una ópera con la IA, pero sin duda es una buena ayuda en el proceso creativo.

Compañeros no enemigos. El ser humano no va a desaparecer, salvo alguna catástrofe descomunal, y la IA tampoco. Cada día es más autónoma, más inteligente. Es un nuevo compañero de viaje, que algunos consideran que sustituirá al hombre en los procesos de toma de decisiones o de creatividad. Sin embargo, es más creíble pensar que ayudará aún más en el proceso creativo, lo que mejorará la obra del ser humano.

Imagen: Alec Favale

¿Se puede vivir del arte?

El arte nos ha acompañado desde el comienzo de los tiempos. Nuestros antepasados ya hacían sus pinitos decorando con motivos cotidianos las cuevas en las que habitaban. Y desde entonces el arte, ha acompañado al hombre, evolucionando con él y diversificándose en múltiples disciplinas. PIntura, cine, teatro, escritura, música forman parte de la industria creativa. 

Además del lado creativo, lúdico. El arte es un negocio. No es algo imprescindible para la existencia, de consumo básico, pero sin embargo, es una fuente importante de beneficios y de empleo con millones de personas que trabajan directa o indirectamente, en sectores como el editorial, la televisión o el cine. 

¿Se puede vivir del arte, de la creatividad? 

Sí, sí se puede vivir de la industria del arte, de todo lo que la sustenta y distribuye. Datos de la Unesco confirman que la industria de la creatividad y la cultura dan empleo a 29,5 millones de personas en todo el mundo, lo que supone el 1% de la población y unos beneficios de 2,25 millones de dólares al año

Se trata pues, de una industria que genera grandes beneficios y que tiene que incentivarse. Fomenta el desarrollo de las ciudades y la economía digital, pilar del emprendimiento, un terreno en el que se desenvuelve muy bien la gente joven, que crea y consume contenidos de calidad. En la actualidad, además de cultivar el talento, hay que asegurar los derechos de autor, para proteger y fomentar la innovación y a los creadores.

El sector de la música

En España, según Promusicae, en 2017 las ventas de música subieron en España casi un 9%, por encima de la media mundial, alcanzando los 232 millones de euros. También crecieron las suscripciones de pago en las plataformas de streaming, hasta superar el millón y medio. Sin embargo, muy pocos artistas reciben pagos significativos a través ellas. La venta de discos y los conciertos siguen siendo la principal fuente de ingresos.

¿Qué cobran los artistas de las plataformas? Spotify, Apple iTunes y Pandora, las más populares de pagan al artista 0.0044 dólares, 0,00783 dólares y 0,00134 dólares por reproducción, respectivamente. El resto de plataformas, YouTube, Amaxon, Deezer y Google Play Music.  0,0007 dólares, 0,0040 dólares, 0,0064 dólares y 0,0068 dólares.

El sector editorial

En cuanto al sector editorial, en 2017 se publicaron 87.292 nuevos títulos, un 7,3% más que el año anterior. El 31% fueron ediciones digitales. Un formato que adquiere cada vez más importancia. Una opción cada vez más popular es la autoedición, por ejemplo Amazon, que permite al autor percibir un mayor porcentaje de los beneficios en las ventas, que pueden alcanzar el 12%, sobre el 5% que ofrece una editorial.

Artistas plásticos

La forma tradicional de promocionar y vender pintura o escultura es a través de la galería, pero en la actualidad, la tecnología permite hacer todo eso a través de una web y las redes sociales. Según un informe de La Caixa, el valor de las obras vendidas en galerías en 2016 no llegó a los 5.000 euros, con un precio medio por obra entre 100 y 500 euros, para los que no es su principal ingreso, y para los que sí lo es entre 1.000 y 5.000 euros.

¿Qué deben hacer los artistas?

Para evitar la intermediación, los propios artistas deberían gestionar sus obras. Aprovechar el tirón de las redes sociales para darse a conocer. Mostrar su creación a través de una página web y promover la venta online. Utilizar plataformas que les permitan globalizar su obra y tener un blog para interactuar con los usuarios. Tienen que aprovechar la tecnología para acercarse a los posibles clientes.