Ser friki, más fácil que nunca

Hoy, 25 de mayo, se celebra en todo el mundo el Día del Orgullo Friki. Y es que se me llena la boca cuando digo lo de “en todo el mundo” al comprobar que es algo que se ha forjada en España, allá por 2006, cuando el bloguero “friki” de moda, el Señor Buebo, tiró del poder de Internet (ojo, que por entonces las redes sociales todavía no habían explotado) para concentrar un alucinante número de personas en la Plaza de Callao de Madrid con el fin de lucir, con la cabeza bien alta, la cultura friki o geek.

Pero, ¿por qué se celebra cada 25 de mayo? Bien, este día fue uno de los días históricos al coincidir con el estreno de la principal seña de identidad de la cultura friki, es decir, La guerra de las galaxias. La primera, el Episodio IV. Además, casualmente coincide con dos hechos de vital importancia para la ciencia ficción literaria como el Día de la Toalla, en recuerdo de Douglas Adams y su Guía del autoestopista galáctico; y el Día de la Rebelión en Treacle Mine Road en honor a la saga Mundodisco de Terry Pratchett.

Volviendo al presente, hay que recordar que este año en el Día del Orgullo Friki se va a “liar parda” para celebrar el décimo aniversario de este hito. Por un lado, por tratarse de una fecha tan redonda como especial, pero por otro, como tratan de remarcar en su página web, por la aceptación, el gran impacto y la gran evolución que ha tenido la cultura friki en estos últimos diez años. Toda una oda al “frikismo” se han marcado en el portal web del Orgullo Friki (recomiendo leerla haciendo click aquí), pero yo me quedo con la frase que hablan de Internet. Dicen que es “un nuevo país donde poder hablar, jugar, vivir, etc.”. Yo añado más. Es el medio que ha propiciado que, hoy día, ser friki sea mucho más fácil que nunca.

Jamás había estado tan de moda esta cultura. Bueno, mejor dicho, jamás se había sentido tanto orgullo por esta cultura. Quién hubiese imaginado hace 20 – 30 años (incluso menos) que ser seguidor de cientos de series, ser amante de la ciencia ficción, no perderte ni un cómic, ver todos los animes posibles o pasar horas jugando a la videoconsola podría ser algo “in” entre lo más popular.

Se debe a dos factores esenciales. Uno, la facilidad que aporta el medio online para tener todo disponible cuando y donde queramos (independientemente de si sea legal o no) y para mantenernos informados al minuto sobre nuestros temas de interés. El otro, la inmensa red de usuarios de cualquier rincón del planeta que comparte los mismos gustos que tú. Antes de Internet, te tenías conformar con la gente que te rodeaba con el mayor inconveniente de que, posiblemente, no compartiese los mismos gustos que tú. Hoy día eso no importa, tú mismo creas la red de personas con las que pasar un tiempo más valioso y con la que hablar sobre los temas que más te gustan.

La cultura friki se ha hecho tan grande como se ha hecho Internet.

Así que no tengas miedo en recitar el Juramento de la Guardia de la Noche, en vestir camisetas de Batman, en leer un manga en el metro o en silbar la Marcha Imperial mientras vas caminando por la calle, la cultura friki, en estos últimos diez años, se ha hecho tan grande como se ha hecho Internet. Ahora no hay complejos, sólo hay orgullo.

¡Orgullo friki!