La turbina que puede alimentar a una ciudad

GE Global Research ha desarrollado una turbina de pequeño tamaño que podría producir energía para 10.000 hogares. Está propulsada con dióxido de carbono y produciría energía súper eficiente. Tal como está diseñado el proyecto puede producir 10.000 kilovatios pero la pretensión es alcanzar 500 megavatios.

Lo característico de esta turbina es su pequeño tamaño, similar al de un escritorio, su ligereza, no llega a los 70 kilos y que funciona con dióxido de carbono. El ingeniero principal del proyecto, Doug Hofer, ha asegurado que es una manera limpia, eficiente y sostenible de generar energía. 

¿Cómo funciona?

La turbina está propulsada por dióxido de carbono. A altas temperaturas y presión extrema se encuentra en un estado físico a mitad camino entre gas y líquido, algo que la turbina aprovecha para transferir parte del calor y convertirlo en electricidad. Su diseño permite que se pueda encender y apagar con facilidad, por lo que es más eficiente para el almacenamiento de la red, aventajando a la energía solar y eólica. 

El dióxido de carbono está circulando continuamente por lo que no genera productos de desecho. Además la unidad es impulsada por dióxido de carbono supercrítico, a una presión muy alta y hasta 700 grados C. El dióxido se enfría cuando pasa a través de la turbina y se vuelve a presurizar antes de repetir el ciclo.

Este sistema supone una mejora por las mejores propiedades de transferencia del calor y menor necesidad de compresión que proporciona el uso del dióxido supercrítico frente al vapor. Además es mucho más rápido ya que apenas tarda un par de minutos en ponerse en funcionamiento, frente a los 30 minutos de una de vapor.

GE Global Research está en contacto con agencias gubernamentales de los EE. UU para probar dichas turbinas.

Imagen: GE Global Research

 

Acuerdo sobre el calentamiento global en Paris

Ha llegado el acuerdo de Paris contra el cambio climático. Y pese a lo que digan los ambientalistas el hecho de que se haya producido un acuerdo me parece una magnífica noticia. ¿Sabe a poco? Y qué no sabe a poco en la actualidad. Pero es absurdo pretender mucho más con intereses tan diversos. Así que me voy a felicitar por lo que me toca, como ser humano que vive en este planeta, que tiene una familia de la que preocuparse y congéneres a los que echar una mano.

El acuerdo se convierte en un protocolo, tiene menos fuerza legal, pero es la única forma de que se incorporasen más países. Se obliga a contabilizar las emisiones de cada país. Se apuesta por mantener el incremento del calentamiento global debajo de los 2ºC, sobre la temperatura de referencia de mediados del siglo XIX. Se centra en las emisiones netas, se puede contaminar siempre y cuando se neutralice. Los países emergentes, las nuevas potencias, no se rascan el bolsillo. La fiesta que costará unos 90.000 millones al año la pagan los países de siempre.

Así que puedo entender que parezca poca cosa, pero creo que es un acuerdo fundamental para nuestro futuro. Hablar de felicidad, como hacemos en Happymente.com, o del mundo digital, como hacemos en ElNegocioDigital.com, no tiene ningún sentido sin un lugar donde vivir, desarrollarnos, crecer y aspirar a llegar más lejos y en mejores condiciones. Somos tan poquita cosa, pero tan capaces de hacer tanto daño, que este acuerdo es una gran noticia, porque con él llega la esperanza. Felicitémonos todos por haberlo logrado. Enhorabuena.

Imagen: Mark Rain