Comprar con calma, pagar deprisa

Seguramente pagar es la experiencia menos apetecible para cualquier cliente. Un consumidor puede pasar horas en un comercio, pero no tiene paciencia para esperar su turno en la cola de caja. Aunque sean apenas unos minutos, siempre le va a parecer que es una eternidad. Y la paciencia se transforma en enfado si resulta que los que están delante son lentos o entretienen a los cajeros.

Según datos de algunas encuestas una gran mayoría de consumidores no soporta a los cajeros lentos o que charlen con los clientes. Tampoco entienden que no estén funcionando todas las líneas de caja cuando hay mucho público. Quieren pagar deprisa. Y si eso no sucede, saldrán enfadados del negocio. Si tienen que esperar mucho, mucho suelen ser cinco minutos, o es una situación que se repite, es posible que busquen otro sitio en el que comprar. 

Los negocios luchan por tener los mejores y más variados productos, la mejor atención, buenos precios, en definitiva, hacer que la experiencia de compra del usuario sea inmejorable en una tienda arreglada con esmero y detalle. Y esa experiencia satisfactoria se rompe justo al llegar a la línea de caja. El cliente sale mal de la tienda, todo el esfuerzo por hacer que su paso por la tienda fuera placentero, se pierde en unos minutos.

Por ello en algunos lugares funcionan las cajas de autopago, pero la única diferencia es que el cliente se cobra a sí mismo, el resto de pasos y también la espera, es la misma. En algunos casos incluso más si desconoce los pasos o el terminal. Además de que suele ser necesaria la supervisión de algún empleado para finalizar el proceso. 

¿Cómo perder menos tiempo pagando?

Scan and Go era la aplicación utilizada en 2013 en Sam´s Club para que los clientes escanearan códigos de barras y pagaran en una cola especial. En 2016 se actualizó y permitía que los cliente pagaran con su móvil. Al hacerlo recibían un correo electrónico con un recibo que servía de justificante para salir de la tienda. No han eliminado las cajas tradicionales, aunque evita colas y proporciona datos sobre las compras hechas con anterioridad.

Google dispone de un pago Hands Free que permite que a la hora de pagar, el cleinte solo tenga que elegir pagar con Google, lo que hará una vez se compruebe su identidad y se verifique su foto.

Just Walk Out de Amazon Go, funciona en sus propias tiendas, en las que pagar es tan sencillo como salir por la puerta. Lo único que tiene que llevar encima el usuario es el móvil con la aplicación y la lista de la compra. De lo demás se encarga la tecnología, que detecta con sensores y escáneres los movimientos del cliente en la tienda. Saben lo que se lleva y cuando reconocen que el cliente ha salido, le cargan la compra. Tal y como haya decidido previamente. 

Negocios como Starbucks o Taco Bell permiten encargar el pedido y pagar en la nube. El cliente solo tiene que llegar al punto de recogida y disfrutar del menú.

Es cuestión de tiempo que los sistemas que ahora funcionan se perfeccionen muchísimo y proporcionen una mejor experiencia de cliente al usuario que va a las tiendas. Además, el registro de sus compras, los pasillos que visita con más frecuenta o lo que mira o rechaza en las estanterías, proporciona unos datos muy valiosos para la publicidad y marketing, que permitirán una mayor y más eficiente personalización para cada usuario. Eso sí, sería necesario un sistema que permitiera pagar en todas las tiendas, y no depender de una aplicación para cada uno de los comercios que visitarmos. ¿Imposible? Este es un concepto que no existe en tecnología.

Que existan estas posibilidades no significa, por prácticas que parezcan, que todo el mundo las vaya a instalar y utilizar. Muchos negocios tal vez no tengan la tecnología o el dinero para implantarla. Algunos clientes no tendrán la aplicación o sencillamente preferirán charlar con el dueño del negocio o el cajero. Siempre habrá amantes de la compra tradicional.

Imagen: Sikander Iqbal

Fenty: El maquillaje creado por Rihanna

Rihanna es conocida en todo el mundo por su música, su belleza, su estilo único al vestir y su irreverencia.
Rihanna se ha sumado al movimiento "Body Positive" que busca la propia aceptación de la belleza y el cuerpo femeninos, liberándolos de prejuicios y complejos. Los problemas a los que se enfrentan las mujeres afroamericanas y las dificultades para ser reconocidas y sentirse representadas le han servido de inspiración para crear su propia marca de maquillaje: Fenty. Su visión:  “No hay que maquillarse nunca por obligación, ni dar la impresión de llevar un uniforme. Disfrutad de la libertad de atrapar al vuelo las nuevas oportunidades, de tomar riesgos, de atreveros a probar algo nuevo o diferente”.

¿Qué llevó a Rihanna a aventurarse con una línea de maquillaje?

La madre de Rihanna trabajó como maquilladora profesional durante muchos años y para Rihanna la primera vez que su madre la maquilló es un recuerdo imborrable: “Pensé que era como Pohotoshop, lo amé”.

Así es que después de dos años de pruebas su firma fue lanzada a finales de 2017, con una característica única en el mercado: 40 tonos para pieles morenas y negras. De esta manera, Fenty ha solucionado un problema muy común para las mujeres que no son blancas, tener un buen surtido de bases, iluminadores y rubores para su tono de piel.

El lanzamiento fue todo un éxito, dejando a la competencia pulverizada. Al mes de salir al mercado Fenty ya había alcanzado los 72 millones en ventas y Time la incluyó en el listado de las mejores invenciones de 2017, junto al Iphone X.

Además de conseguir su propósito de conseguir que todas las mujeres se sientan incluidas, Rihanna ha encontrado un nicho de mercado que no estaba acertadamente atendido. Sus ventas indican que ella lo ha logrado. El siguiente paso en su intención de llegar a todas las mujeres es su línea de lencería Savage x Fenty, ropa íntima sensual y cómoda adaptada a todos los cuerpos y tallas.

Si algo nos ha enseñado Rihanna con su iniciativa es que una de las claves del éxito es arriesgarse y no tener miedo a los sectores del mercados olvidados.

Imagen: Paul VanDerWerf

Matrícula digital en el coche

California es el primer lugar en el mundo que tendrá matrículas digitales. Según información del The Sacramento Bee los conductores de la ciudad de Sacramento podrán instalarlas para participar en una prueba piloto. De momento solamente lo llevan 116 vehículos, pero se espera que los usen 175.000 en toda la ciudad y que el número vaya aumentando conforme los concesionarios comiencen a venderlos y los consumidores a conocerlos.  

Se trata de un panel de tinta electrónica permanentemente conectado a Internet a través de un chip. Incorporan un sistema similar al que utiliza Kindle y una plataforma de comunicación inalámbrica. La batería que llevan se recarga de forma automática. 

Los conductores pueden añadir un localizador para saber la ubicación de su coche, muy útil en casos de robo, a pesar de que sus detractores cuestionan la privacidad de la información recopilada. Con este sistema, se podrán registrar los vehículos a través de Internet y evitar el trámite de tener que acudir in situ a renovar la matrícula.

Los usuarios también podrán insertar mensajes personalizados en la pantalla, que solo serán visibles cuando el vehículo esté parado, ya que en marcha solo mostrará el número de la matrícula. Las empresas podrían aprovechar esta circunstancia para publicitar sus productos y servicios.

El precio de esta matrícula es de 600 euros, más una cuota mensual de unos seis euros por la instalación, el dispositivo de localización y el uso de datos.

Imagen: Izan 508

La turbina que puede alimentar a una ciudad

GE Global Research ha desarrollado una turbina de pequeño tamaño que podría producir energía para 10.000 hogares. Está propulsada con dióxido de carbono y produciría energía súper eficiente. Tal como está diseñado el proyecto puede producir 10.000 kilovatios pero la pretensión es alcanzar 500 megavatios.

Lo característico de esta turbina es su pequeño tamaño, similar al de un escritorio, su ligereza, no llega a los 70 kilos y que funciona con dióxido de carbono. El ingeniero principal del proyecto, Doug Hofer, ha asegurado que es una manera limpia, eficiente y sostenible de generar energía. 

¿Cómo funciona?

La turbina está propulsada por dióxido de carbono. A altas temperaturas y presión extrema se encuentra en un estado físico a mitad camino entre gas y líquido, algo que la turbina aprovecha para transferir parte del calor y convertirlo en electricidad. Su diseño permite que se pueda encender y apagar con facilidad, por lo que es más eficiente para el almacenamiento de la red, aventajando a la energía solar y eólica. 

El dióxido de carbono está circulando continuamente por lo que no genera productos de desecho. Además la unidad es impulsada por dióxido de carbono supercrítico, a una presión muy alta y hasta 700 grados C. El dióxido se enfría cuando pasa a través de la turbina y se vuelve a presurizar antes de repetir el ciclo.

Este sistema supone una mejora por las mejores propiedades de transferencia del calor y menor necesidad de compresión que proporciona el uso del dióxido supercrítico frente al vapor. Además es mucho más rápido ya que apenas tarda un par de minutos en ponerse en funcionamiento, frente a los 30 minutos de una de vapor.

GE Global Research está en contacto con agencias gubernamentales de los EE. UU para probar dichas turbinas.

Imagen: GE Global Research

 

PLD Space vs SpaceX

PLD Space es una empresa atípica, por lo que hace y desde dónde: construyen cohetes en España. Construir cohetes no es como hacer camisetas, sin desmerecer a los artistas del diseño, requiere más conocimiento y altamente especializado. Para hacerlo como plantean sus fundadores debe tener un enfoque novedoso: fabricar cohetes reutilizables que pongan en órbita microsatélites.

Raúl Torres, CEO de PLD Space, es un personaje fascinante. Al modo que lo pueda ser un Bill Gates o Mark Zuckerberg: tipos aparentemente de lo más corrientes. Normales en un grado tal que cuando los escuchas, aún se valora más la genialidad que hay tras las ideas, aparentemente simples, de estos personajes. Raúl quería hacer cohetes y lo tenía tan claro que con una ingeniería aeroespacial, por la Universidad Politécnica de Valencia, y 24 años crea PLD Space en Elche, con su socio Raúl Verdú.

La empresa creada por Raúl ha desarrollado el motor del cohete, ha construido una instalación para pruebas, en el aeropuerto de Albacete, y planean lanzar su primer carga comercial en 2018 desde Huelva. Todo esto dicho de esta forma parece cualquier cosa, pero lo cierto es que muy pocos lo han intentado en el mundo, menos aún en Europa y solo un puñado los que lo han logrado. El único caso en España que llegó a realizar algún lanzamiento es el del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA), que tiene su sede en Torrejón de Ardoz.

Aunque el INTA tiene una larga relación con los cohetes, hasta 1969 no lanzó el INTA-255, capaz de colocar 15kg a 150km de altura. Fue seguido en 1981 por un modelo de dos etapas, el INTA-300, que podía colocar a 300km de altura 50kg de carga. El Capricornio es el que concluye esta saga, un cohete de tres etapas que hubiera sido capaz de situar cargas de 50kg a 600km de altura, el proyecto se canceló en 2000.

Si comparamos a PLD Space con SpaceX, el monstruo que puso en marcha Elon Musk en 2002, son jugadores de dos ligas diferentes. Es como la anécdota aquella de que la NASA invirtió millones de dólares para desarrollar un bolígrafo que escribiese en cualquier circunstancia y los rusos enviaron a sus astronautas con un lápiz al espacio. ¿Dónde meterían las virutas de sacarle punta o tal vez sería un portaminas?

Los cohetes de Space X son muy americanos en este sentido: aterrizan en una plataforma marina utilizando sus cohetes, mientras que los de PLD Space vuelven a casa gracias a un parapente. De nuevo la imaginación para solucionar la falta de recursos.

Como dice Raúl Torres "El antiguo espacio es lo analógico, el nuevo espacio es lo digital". Y la prueba de que algo ha cambiado es que a día de hoy han conseguido más de 2 millones de euros de fondos públicos. Aunque las diferencias con su principal competidor SpaceX son colosales, los chicos de Musk consiguieron solo en 2015 1.000 millones de dólares de financiación, procedentes de Google y otros inversores, y cuentan con 4.000 empleados. PLD Space aspira a tener 30 ingenieros próximamente. Les deseo mucha suerte, por echarle tanto entusiasmo e imaginación.