¿Es posible que la Inteligencia Artificial sea creativa?

¿Qué es la creatividad? Es la capacidad de crear cosas, nuevas ideas o conceptos, o diferentes asociaciones entre ideas y conceptos conocidos, lo que produce también conclusiones nuevas que generan soluciones originales. Así pues una cosa o idea es creativa si tiene algo novedoso, original y además sirve para algo a su creador o a la sociedad.

La creatividad es encontrar soluciones originales, por ejemplo, airbnb. Siempre ha sido posible alquilar una casa o una habitación, pero con la creación de la plataforma se pone en comunicación una gran cantidad de oferta y demanda para que los propietarios y los clientes se pongan de acuerdo de forma directa a través de una aplicación que gestiona la reserva y el pago del servicio.

Consiste también en aprovechar una idea ya existente pero adaptándola a otro sector para el que en principio no se había pensado, Amazon con su servicio de reparto de comida fresca en algunas ciudades. ¿Si reparten todo tipo de mercancía, por qué no hacerlo con la comida?

Y desde luego tiene la capacidad de transformar y revolucionar, ya que en ocasiones cambia de manera radical la forma de hacer las cosas. Por ejemplo, Uber o Cabify, permiten que el mercado del transporte, traspase los límites del taxi, ofreciendo un servicio personalizado y rápido, con un coste prefijado y pagado antes de iniciar el trayecto.

¿En qué sentido existe la creatividad en la IA?

Una inteligencia artificial es capaz de crear una obra de arte totalmente novedosa, a través del aprendizaje automático, machine learning. O, por ejemplo, un corto, escrito por una inteligencia artificial y grabado en apenas dos días.

También tenemos el ejemplo del colectivo Obvious que utiliza GANs, un algoritmo que consta de un generador que crea las imágenes partiendo de las que tiene en su banco de datos. La otra parte del algoritmo, un discriminador, busca las diferencias entre lo realizado por un humano y por una máquina. Se trata de engañarlo para que la imagen creada parezca hecha por un humano. GAN es capaz de crear en cualquier estilo artístico.

¿En qué momento es creativa la IA? 

Los humanos dan las reglas, datos para que encuentren un patrón, pero después la IA es la que crea a su antojo. Es decir tiene una cierta autonomía para hacer sus obras de arte. Sin embargo, la pregunta es sin un programador, sin una base de datos, sin algo ya existente, ¿sería posible? La respuesta es que los ordenadores actuales tienen capacidad de programarse a sí mismos, crean sus propios algoritmos basados en sus bases de datos, por lo que gozarían de libertad para crear sin la intervención de un humano.

Y si todo se desarrolla como actualmente, la IA será capaz de hacer lo que un humano y con las posibilidades que ofrece disponer de una enorme base de datos, mejor, y sin límites.

Pero, ¿esta reproducción puede considerarse creatividad? ¿puede una IA aportar la sensibilidad, la emoción que pone un humano? la que aporta un creador en un momento dado de su historia y que hace que él mismo y su obra sean excepcionales. En principio la IA no tiene ni afectividad ni emociones propias. Su única experiencial vital son sus bases de datos. Lo que no podemos saber es qué pasará en el futuro y es muy posible que los algoritmos doten de emotividad y afectividad a las inteligencia artificiales. 

¿Significa eso que la IA sustituirá a los humanos en los puestos creativos? Solo la interacción entre programador e IA ya es un proceso creativo. Y más que sustituir el trabajo creativo, ya lo hace con el automatizado, la IA tiene que entenderse como una herramienta, un complemento, un multiplicador para el proceso creativo humano. Tal vez no se pueda componer una ópera con la IA, pero sin duda es una buena ayuda en el proceso creativo.

Compañeros no enemigos. El ser humano no va a desaparecer, salvo alguna catástrofe descomunal, y la IA tampoco. Cada día es más autónoma, más inteligente. Es un nuevo compañero de viaje, que algunos consideran que sustituirá al hombre en los procesos de toma de decisiones o de creatividad. Sin embargo, es más creíble pensar que ayudará aún más en el proceso creativo, lo que mejorará la obra del ser humano.

Imagen: Alec Favale

¿Cómo puede mejorar la IA la experiencia de compra?

Ya es habitual encontrarse en los servicios de atención al cliente con chatbots personalizados. En apenas unos años más, la IA estará detrás de practicamente el 100% de las interacciones con los clientes. ¿Cómo cambiará su experiencia comprando?

Utilizar la realidad virtual

La realidad virtual será una herramienta muy útil en muchas empresas B2C. A los usuarios les puede resultar complicado explicar un problema técnico por teléfono o a través del chat. El servicio técnico, para resolver el problema, tiene que confiar en la descripción que haga el usuario, que puede ser más o menos fidedigna. Tampoco puede comprobar si el usuario está siguiendo de forma correcta las instrucciones que se están proporcionando. 

Una manera de solucionarlo sería el uso de la realidad virtual como prueba de lo que está ocurriendo. De esta manera el empleado puede saber cual es el problema sin que el usuario deba explicar nada y además permitiría comprobar visualmente que el cliente está haciendo exactamente lo que debe. Dando además la sensación de que es una experiencia humana, algo que se echa de menos en este tipo de interacción.

Con la realidad virtual se tendrían los beneficios que tiene una tienda física sin necesidad de que exista. De momento hay dos tecnologías de realidad virtual, Oculus Rift de Facebook y HoloLens de Microsoft, aunque surgirán muchas más.

Reducir la tasa de abandono de clientes y reclamaciones

Para las empresas de comercio electrónico uno de los mayores problemas es el porcentaje de clientes que no cumpletan la compra después de haber metido productos en la cesta.

¿Por qué ocurre esto? Si se tratara de una tienda física, el vendedor es capaz de observar, de interpretar señales y saber que el cliente se le va, con lo que puede reajustar su estrategia e influir para que no lo haga. Pero aquí hablamos de venta online. Sin embargo, la IA puede ayudar en este punto, puesto que puede ser entrenada para detectar señales parecidas en lo que sería el lenguaje corporal virtual. En ese caso, la IA podría reaccionar igual que el vendedor físico y acompañarle a finalizar el proceso aumentando la tasa de conversión y evitando abandonos en la cesta. Se trataría de hacer una buena segmentación de leads, que de alguna manera participaran otros clientes en ese punto y ofreciendo una combinación de productos y servicios.

Para completar el conocimiento de qué ocurre llegados a este punto es interesante introducir una investigación cualitativa, para averiguar qué hay detrás del proceso de toma de decisiones del consumidor.

Mejorar los precios y las promociones

Lógicamente, la automatización inteligente sirve para optimizar recursos y bajar precios, mejorando el servicio. La IA permite analizar datos, los precios de miles de artículos y considerar además los escenarios en que se plantean, lo que puede ayudar a mejorar la rentabilidad de la empresa rápidamente.

Además, la IA es capaz de relacionar, de hacer conexiones que para un humano a esa escala es imposible, para hacer una venta complementaria. Si un cliente compra con frecuencia un determinado producto, hay que ofrecerle los que estén relacionados porque con toda probabilidad le interesarán. La IA es capaz de ir tirando del hilo y encontrar el segmento geográfico, social y económico del usuario para hacerle recomendaciones más personalizadas.

Esto solo es el inicio de lo que la IA, que ya está cambiando el mundo, puede hacer por mejorar la experiencia de compra del cliente.

¿Qué significa deepfake y qué riesgos supone?

Deepfake es una palabra compuesta por los términos deep learning y fake. Deep learning es una parte de la Inteligencia Artificial y fake se utiliza para definir algo falso. Se llama así a la tecnología que utiliza la Inteligencia Artificial para manipular videos, en los que se intercambia la cara real del protagonista y se sustituye por la de otra persona. El nombre proviene de Deepfakes, un usuario de Reedit que en 2017 subió un montaje con videos pornográficos cuyas protagonistas tenían el rostro de conocidas actrices.

¿Cómo se hace un deepfake?

Solo es necesario un ordenador con el que poder procesar imágenes y videos y disponer de imágnes de tu objetivo. Se fusionan los clips de video, para lo que se utiliza el deep learning. Los algoritmos pegan una cara sobre la otra, intercambian los rasgos y mantienen los movimientos de la boca, cejas y ojos. Y ya está listo, con apariencia de que realmente la cara que hemos pegado es la real. 

¿Qué riesgos supone el deepfake?

En principio deepfake puede utilizarse para cosas constructivas e interesantes o lúdicas, como por ejemplo, el Dalí virtual que "trabaja" como guía en el Museo Dalí de San Petersburgo en Florida, y que incluso se hace selfies con los visitantes. Se cuenta con que es una recreación, algo que sirve para hacer más amena y divertida la visita. 

El problema es que la tecnología cada vez está más depurada, sobre todo gracias a la investigación en el campo del reconocimiento facial y el software que realiza los montajes hace verdaderas maravillas, lo que puede llevar a confundir realmente al usuario, que será incapaz de reconocer la suplantación.

Ya ocurre con las noticias falsas a pesar de que en muchos casos es evidente que lo son. Y si un personaje con absoluta credibilidad transmite un determinado mensaje tenemos muchas posibilidades de creernoslo completamente. Si ya se lió en su momento con la Guerra de los Mundos, imagina que mañana saliera por televisión el Presidente de los Estados Unidos anunciando algo parecido. Solo que no es verdad, no es él, es un deepfake. Pero las consecuencias podrían ser muy importante.

Y no solo a ese nivel, que sería grave pero desmentible. Cualquier persona puede facilmente manipular una imagen, solo con descargarla de las redes sociales. No es caro, es muy sencillo, y si la tecnología se perfecciona aún más, es posible que ni haga falta descargarls y las imágenes se puedan generar por sí mismas. Bullying, difamación, bromas de mal gusto. Cualquier cosa podría pasar si alguien pone nuestra cara a otro cuerpo, diciendo cosas que jamás diríamos o haríamos. 

¿Qué se está haciendo para detectarlos?

Ahora lo esfuerzos se centran en reconocer esos deepfakes. De momento se hace de forma manual, aunque se están desarrollando proyectos para automatizar el proceso, como FaceForensics, el proyecto que apoya Google, que ha generado 3.000 videos manipulados de código abiert. Se trata de que la Inteligencia Artificial sea capaz de detectar los deepfake sin la intervención del hombre. 

Facebook también está en el mismo camino y ha anunciado el lanzamiento de Deepfake Detection Challenge, junto a Microsoft, Amazon e investigadores internacionales con el fin de premiar los mejores métodos de detección.

Sin embargo, esto no supondrá resolver el problema, puesto que los algoritmos de generación de deepfake se perfeccionarán también y será más difícil detectarlos. Los implicados aseguran que hay que fomentar medidas de otro tipo, en las que no inventive su creación.

Dos caras de la misma moneda, la Inteligencia Artificial, que permite crear imágenes engañosas y la vez es el instrumento que lucha por identificarlas.

Imagen: Steve Jurvetson

¿Qué riesgos tiene la Inteligencia Artificial?

La Inteligencia Artificial está presente en todos los ámbitos de la sociedad. Y tiene su lado malo. La Asociación para el Avance de la Inteligencia Artificial, organismo creado en 1979, para promocionar el uso responsable de la IA, alerta de sus posibles riesgos e invita a prevenirlos. Elon Musk también ha asegurado que está creciendo a un ritmo casi exponencial y ha prevenido de la posibilidad de que ocurra algo peligroso en los próximos cinco o diez años.

Invasión de la intimidad. Es un hecho que dejamos huella, datos, continuamente, en nuestro paso por Internet. Eso permite llegar al usuario, de una forma de momento no excesivamente intrusiva, pero que puede alcanzar niveles opresivos, haciendo que se clasifique a los ciudadanos y que la información obtenida se use contra ellos.

Las Redes Sociales son un lugar en el que recabar mucha información sobre una persona, lo que permite personalizar la publicidad, permitiendo gran eficacia en las campañas de marketing, pero también puede utilizarse de forma más perniciosa, manipulando a las personas a través de los datos y los algoritmos.

Fallos en la programación. ¿Qué ocurre si las órdenes que se transmiten a la máquina se interpretan de forma equivocada? En algunos casos puede ser un problema de cierta entidad. Y el hecho de que esta tecnología esté presente en la industria automovilística, sanitaria y armamentística puede hacerlos más graves aún.

Además, los algoritmos de la Inteligencia Artificial no son invulnerables, y dependiendo de la complejidad y de la dependencia de los sistemas tengan de ella, un ciberataque puede provocar un desastre. Por ello hay un gran interés en desarrollar los mecanismos que permitan detectar y parar estos ataques. 

El gran miedo de muchas personas es pensar que la Inteligencia Artificial llegue a ser una entidad propia. Tan inteligente o más que el hombre y dotada además de la posibilidad de adelantarse, por ejemplo, a que alguien quiera desconectar un ordenador central en un arreabato de iniciativa. Podría incluso acabar con la especie humana, como decía Stephen Hawking que la tecnología evoluciona más rápido que el hombre, y eso lo convierte en un ser vulnerable.

Sin embargo, siendo realistas, nos ayuda más que nos perjudica, aunque las  instituciones trabajan para conseguir una IA segura. 

Una de las primeras es el Machine Intelligence Research Institute, MIRI, que vela por la seguridad de los programas de investigación de IA, como también lo hace Open AI, empresa creada por Elon Musk para el mismo fin.

El Instituto del Futuro de la Humanidad de Oxford se dedica a estudiar y diseñar normas, políticas e instituciones que garanticen un mejor desarrollo de la IA. Tiene varias publicaciones que alertan sobre los peligros del mal uso de la Inteligencia Artificial.

La Comisión Europea trabaja en un borrador sobre las Directrices éticas de la IA, que puede estar acabado en unos meses. Está asesorada por civiles, universidades y empresas ya que pretende ser mucho más que una enumeración de principios. Se trata de ver cómo se abordan desde varios ámbitos los desafios y oportunidades que ofrece la IA.

Se trata de que la IA sea confiable porque sea beneficiosa para los seres humanos. Se entenderá que es así si tiene un fin ético y cumple con legislación vigente, y respeta los principios y valores esenciales. La tecnología tiene que ser fiable y sólida. 

En definitiva se trata de que la Inteligencia Artificial se diseñe para mejorar el bienestar individual y colectivo, proteja la dignidad de las personas, su privacidad y libertad. Que debe respetar su autonomía, garantizar la no discriminación de colectivos minoritarios y debe ser tecnológicamente transparente para tener la confianza de los ciudadanos. 

Imagen: Franck V.

Cómo puede ayudar la IA a mejorar la sociedad

Poner toda la cantidad de datos que tienen los organismos al servicio de la Inteligencia Artificial puede ser de gran ayuda para la sociedad. Convenientemente analizados la información puede ser la base para una gran mejora.

La Inteligencia Artificial ya se encuentra entre nosotros permitiendo la automatización de tareas. Por eso conocemos sus efectos en el mundo laboral, ese en el que se etá transformando puestos de trabajo que desaparen y cambiando la relación del ser humano con las máquinas. Con los consiguientes ajustes

También la conocemos en las áreas de seguridad y atención al cliente, en los que permite la verificación y la autenticación de los usuarios. Y por supuesto, la reconocemos en todos aquellos dispositivos que facilitan la vida a las personas que padecen algún tipo de discapacidad.

Nos hemos maravillado viendo su aportación a la exploración del Universo, o en medicina, ayudando al descubrimiento, aislamiento y prevención de todo tipo de enfermedades. La IA permite cruzar cientos de datos que proporcionan un mejor y más rápido diagnóstico, y por ejemplo, detectar interacciones inadecuadas en un tratamiento y evitar efectos secundarios no deseados.

Pero además de crearnos un entorno más confortable también es capaz de mejorar las sociedades, las ciudades en las que vivimos. Hace apenas dos años la Universidad Carlos III desarrolló un método para evaluar los desequilibrios que se producen en las ciudades. Clasificando económica, social y culturalmente a las personas que las habitan se pueden hacer muchas intervenciones, como repartir mejor los recursos disponibles, conocer el ritmo de crecimiento, prevenir los conflictos, en definitiva, poder anticiparse a cualquier problema.

La Inteligencia Artificial permite encontrar patrones en datos que aparentemente no tienen ningún tipo de relación. En Medellín por ejemplo, el análisis de una gran cantidad de ellos relacionados con la violencia y la pobreza hizo que saliera a la luz la correlación entre delincuencia y falta de movilidad. Una vez encontrado el problema, la solución fue relativamente sencilla: crear un sistema de transporte urbano que permitió la reducción de la tasa de homicidios.

La IA también está detrás de la prevención de la delincuencia. Se empezó a utilizar en Nueva York, donde se analizan hasta 78 variables con las que puede predecir con una exactitud de entre el 70% y el 80% la comisión de un delito.

En Rivas-Vaciamadrid una herramienta basada en datamining, o minería de datos, también consigue predecir cuándo y dónde se cometerá un delito, cruzando datos como la concentración de personas, los eventos que hay ese día, la hora, incluso la temperatura y algunos factores más, que determinan las zonas "calientes" en las que hay posibilidad de que haya problemas.

En las ciudades los datos proporcionados por los GPS permiten averiguar cuales son las zonas más transitadas, mejorando la habitabilidad eliminando obstáculos y solucionar problemas de transporte o limpieza, entre otros.

Por no hablar de la mejora y aprovechamiento del agua y las cosechas, cuando es posible evaluar los suelos, las necesidades y proporcionar las mejoras adecuadas. Además de un desarollo más sostenible revierte en una mejor y más eficaz producción de alimentos. 

Todo gracias al análisis de la materia prima de la que se nutre la Inteligencia Artificial, los datos, que en definitiva deben servir para facilitar y mejorar nuestras vidas.

¿Qué tienen en común Repsol y Google Cloud?

Aparentemente nada, pero Repsol y Google Cloud colaboran en un proyecto para optimizar la gestión de la refinería sita en Tarragona. Para ello utilizarán Big Data e Inteligencia Artificial lo que supondrá un aumento en los márgenes de beneficio de la petrolera de 20 millones de euros anuales, añadiendo 30 céntimos de dólar por barril refinado.

Repsol quiere maximizar la eficiencia en consumo energético y mejorar el rendimiento de la refinería. Se ha elegido la de Tarragona porque la configuración en línea de su esquema productivo la hace ideal para testear el proyecto. Es la tercera del grupo en cuanto a capacidad de destilación, con 186.000 barriles al día.

Google Cloud aportará a este proyecto su potencia de computación, su experiencia y Cloud ML Engine que utilizará el algoritmo de inteligencia artificial TensorFlow.

Es un gran reto ya que la gestión avanzada de la refinería requiere un gran control de datos, en la que pueden llegar a intervenir más de 400 variables. El proyecto actual manejará cerca de diez veces más la cifra habitual que son unas 30.

Imagen: Google Cloud

Asistentes de voz

Un asistente de voz es el que permite utilizar el teléfono sin pulsar ni una sola tecla, solo necesita el sonido, la voz, para cumplir con las instrucciones que se le mandan. Es el resultado de la Inteligencia Artificial y de la constante evolución del Machine Learning, Natural Language Processing y procesamiento de lenguas naturales.

Los asistentes de voz estaban originalmente pensados para los smartphones, pero poco a poco han ido saliendo de ese ámbito y se han hecho un lugar en los ordenadores, y desde la integración de algunos de ellos, como Amazon Echo, Google Home o HomePod en altavoces en el hogar, en elementos cada día más cotidianos y a mano en la propia casa.

La voz es el elemento más lógico, la forma más natural de transmitir un pensamiento desde que se gesta en el cerebro. Dirigirse a un aparato inteligente tal como se haría con otra persona es un gran logro en el que interviene de forma directa la Inteligencia Artificial. Facilita enormemente la vida, la hace más cómoda, aumenta la productividad y permite que los móviles hagan tareas que pueden memorizar para luego tomar la iniciativa porque conoce los hábitos del usuario. Por no hablar de las posibilidades que ofrece a personas que padezcan algún tipo de discapacidad o a los niños, que podrían manejar algunos aparatos sin riesgo para su integridad.

Breve historia de los asistentes de voz

El primer asistente fue Audrey, desarrollado por los Laboratorios Bell en 1952. Era capaz de reconocer números absolutos con indicaciones de voz. Más tarde se fue perfeccionando con el reconocimiento de palabras y números y algunas operaciones matemáticas. Todavía no podía analizar el sentido completo de una frase.

10 años después, llegó Shoebox de IBM, con sistema de reconocimiento mecánico del lenguaje y capaz de reconocer 16 palabras. En 1978, Harpy, desarrollado en la Universidad Carnegie Mellon ya podía reconocer 1000 palabras.

Con la llegada del Modelo oculto de Márkov en los ochenta, se consiguió analizar la probabilidad estadística de que a una palabra determinada le siguiera otra, lo que mejoró la comprensión de conjunto y permitió el desarrollo del primer modelo predictivo de asistente de voz.

En los noventa llegó el reconocimiento de voz al ordenador. IBM, Dragon, Philips, Microsoft y Learnout & Hauspie. En el 2000 se empezaron a introducir en los ordenadores y se consolidaron diez años después en los smartphones. Apple se convirtió en un pionero. Steve Jobs, en 2011, añadió un asistente de voz en el Iphone 4S, Siri, que aunaba IA y la búsqueda de geodata para mejorar la interacción con el usuario

Lógicamente comenzó una fuerte competencia entre empresas. Google, Microsoft y también Amazon han trabajado para elaborar sus asistentes: Google Assistant, Cortana, Amazon Echo, Alexa e incluso Facebook está desarrollando el suyo, que de momento solo es de texto.

Tecnología IoT

Tal como vaticinó en 1999 Kevin Ashton, el Iot, Internet de las Cosas, "tenía el potencial de cambiar el mundo de la misma forma que lo haría Internet". Efectivamente así ha sido, con la conexión de todos los equipos electrónicos que nos rodean, la medición de los parámetros externos y la automatización de la mayoría de las actividades que realiza el ser humano. La tecnología IoT se ha integrado con los asistentes de voz, conseguiendo que el control de voz sea útil para gestionar objetos inteligentes conectados en todo tipo de entornos, lo que permite la creación de hogares y ciudades inteligentes.

¿Cómo sucederá? O mejor dicho ¿está ocurriendo ya? A través de varias áreas. Smarthomes: hogares inteligentes en los que podrán controlar los dispositivos electrónicos, monitorizar y personalizar las casa dependiendo de las necesidades de cada usuario. Desde el encendido de las luces, la temperatura de la casa o la ducha, hasta ayuda en la cocina. Empresas como Ikea, Amazon, Google, Electrolux ya están diseñando desde bombillas hasta robots de cocina y aplicaciones de salud.

Smartcars: coches conectados que gestionan las llamadas y mensajes con instrucciones de voz, reproducen música. También se está trabajando en la conducción autónoma por GPS, llegando al punto elegido por el usuario antes de comenzar el trayecto.

La economía también se ha adaptado a las nuevas tecnologías. El Smart Retail busca mejorar la interacción con los clientes y ha transformado el proceso de compra en una experiencia adaptada a ellos. Su relación con el producto ha cambiado totalmente. Los usuarios quieren un acceso fácil, rápido y lo más realista a aquello que desean comprar. Y aquí es donde entra en juego la tecnología que permite la interacción entre vendedor y cliente y entre éste y el producto. El Smart Retail está revolucionando el mundo del comercio.

Los expertos opinan que en apenas un par de años, cada uno de nosotros tendrá como mínimo 3 dispositivos electrónicos conectados a la Red, unos 20.000 millones en todo el mundo. 

Las grandes compañías han desarrollado su propio asistente en un intento tanto de mejorar las prestaciones al usuario como por superar a los de las empresas rivales. Estos son algunos de ellos:

Siri 

Siri es el asistente de voz de Apple. Se lanzó en 2007 y se relanzó de nuevo con el iPhone 4s en 2011. Era la gran novedad que presentaba Apple, un asistente personal que a través del reconocimiento de voz permitía que el móvil hiciera algunas funciones básicas. Desde entonces, gracias al procesamiento de lenguaje natural, interactúa con el usuario de una manera tan natural que parece casi humana. Responde preguntas, localiza lugares, agenda citas o busca información en Internet. Incluso se permite contestar de forma graciosa cualquier pregunta impertinente.

Google Now

Es el primer asistente de voz de Google. Para activarlo solo es necesario decirle OK, Google y ya está disponible. Se puede decir que es el que mejor conoce al usuario, ya que la compañía tiene una gran cantidad de información que ha ido recopilando a través de sus diferentes servicios. Se puede buscar cualquier cosa, además de poder interactuar con aplicaciones y funciones ya instaladas en el smarphone: realizar llamadas, enviar emails y sms con la voz, abrir aplicaciones, obtener indicaciones de GPS sin usar el teclado.

Google Assistant

Se trata de la versión mejorada de Google Now en la que ya entra en juego la inteligencia artificial. Se puso en marcha a finales de 2016 y se puede descargar en español. Solo hay que tener instalado Android Marshmallow o hacerlo a través de Google Allo.

Bixby

Es el asistente que Samsung ha instalado en el Galaxy S8. Trabaja con el reconocimiento de voz por medio de un software que permite usar el dispositivo solo con hablar al móvil. Se accede a él a través de un botón para navegar a través de las aplicaciones del smartphone con comandos de voz, táctiles y de texto. Se ha integrado también con funciones y apps nativas, cámara, contactos, galería, mensajes y ajustes. Está previsto que se amplíen sus capacidades.

Bixby ofrece contenido que se ajusta a los intereses del usuario basándose en lo que aprende a través de la información que proporcionan sus hábitos y situación, por lo que es capaz de mostrar recordatorios sobre eventos o viajes.

Cortana

Es el asistente de Microsoft y el más parecido a Siri. Funciona de forma parecida a un ordenador con Windows 10. Dispone de un acceso directo en la pantalla de inicio a través del cual el usuario puede interactuar con él. Es un asistente proactivo que contesta basándose en los gustos e intereses del usuario, capaz también de bromear y contar chistes. También realiza llamadas, abre aplicaciones, encuentra archivos y lugares, facilita recordatorios, seguimiento de cualquier interés del usuario  y crea notas entre otras cosas. Se instala fácilmente descargando Microsoft Apps.

Robin

Se trata de un asistente de voz independiente para Android, pensado principalmente para ofrecer ayuda a la conducción. Puede realizar análisis semántico, trasladar una consulta a un contexto y responder de manera pertinente. De momento se encuentra en fase beta y solo está disponible en inglés. Sus principales funcionalidades son indicar direcciones y lugares, consultas sobre el estado del tráfico, recordatorios, realizar llamadas, enviar correos y mensajes y poner al día las Redes Sociales. 

Sherpa

Sherpa es una aplicación creada en España. Es un asistente de voz muy completo, que funciona con algoritmos de inteligencia artificial basados en modelos probabilísticos que predicen la información que puede interesar al usuario. Quiere adelantarse y ofrecerla antes incluso de que la pida.

Hound

Este aistente consigue hacer dos procesos a la vez: el reconocimiento vocal y la extrapolación de las palabras clave. Es decir, Hound consigue entender inmediantamente lo que le pide el usuario a diferencia de los otros asistentes, que primero transcriben y luego comprenden. Por eso es el más rápido y correcto en sus respuestas, mucho más que Siri y Google Now.

Alexa 

Es el asistente de Amazon que tiene presencia física y que se puede poner en cualquier sitio. Solo tiene que escuchar cómo se le nombra para empezar a realizar tareas, desde poner música a hacer la compra online. Alexa for Business está pensada ayudar a las empresas en la organización de las tareas en la oficina y solventar las más tediosas. 

Watson Assistant

IBM presenta una solución empresarial para crear asistentes personalizados a la medida de la empresa que lo contrate. Watson Assistant permite a las empresas crear su asistente personalizado sin tener que programarlo al completo, algo que consume tiempo y recursos. Una ventaja añadida es que el propietario de los datos a los que accede el asistente no pertenece nunca a IBM, sino a la empresa contratante, algo que no sucede con Google Assitant o Amazon Alexa.

Xiao AI

Es el asistente específico para los smartphones de Xiaomi. Está dotado de inteligencia artificial y puede controlar el móvil y todo tipo de dispositivos. De momento solo se puede utilizar en chino y ocupará un lugar estratégico en el mercado ya que Google Assistant no está disponible en China. Estará preinstalado en los Xiaomi Mi Mix 25 pero se podrá descargar en cualquier móvil de la misma marca.

El asistente tiene las herramientas clásicas. Está claramente orientado al mercado chino por lo que está asociado a servicios como Wechat y su propio ecosistema. 

Xiao AI recuerda bastante al asistente de Google. posible que este asistente forme parte del acuerdo de colaboración entre Xiaomi y Microsoft ya que tiene algunos rasgos característicos de Cortana y la compañía hace tiempo que es pionera en traducción en chino mandarín en tiempo real.

¿En qué medida afectarán los asistentes de voz y digitales al mundo de la empresa?

Son infinitos los cambios y mejoras que se pueden introducir, desde la gestión de los datos y tomar notas, a la organización de reuniones. 

Los asistentes de voz pueden ayudar enormemente simplificando y perfeccionando procesos como corrección ortográfica o predicción de textos. El gran desafío seguramente se encuentra en mejorar las relaciones humano-máquina, en ambos sentidos, y del lenguaje y sus matices.

¿Cuál es el asistente más utilizado?

Un estudio de Mindmeld afirma que Siri copa el 36% del mercado. Le siguen Google Now (28%) y Cortana de Microsoft (9%). Este tipo de aplicaciones es utilizado en gran parte por personas de entre 18 y 24 años, de los que más de la mitad, un 55%, afirman usar algún asistente de voz a diario.

Es significativo que al preguntar a los usuarios por la satisfacción tan solo un 21% asegure estarlo completamente, mientras que un 39% solo es en grado medio. ¿En qué les gustaría que mejorara? Un 44% respondió que les gustaría que los asistentes les entendieran mejor y un 72% aseguró que utilizarían estos asistentes si no hubiera problemas de comprensión.

Resulta curioso que Siri sea una fuente de diversión para los usuarios ya que a muchos les resulta muy graciosa la manera en que contesta algunas preguntas. Vamos, como si bromearan con un amigo de la pandilla.

Imagen: deskmodder.de

AI, los grandes apuestan en serio

Como indica The New York Times, Facebook, Uber y otras compañías están elevando su apuesta por la inteligencia artificial, AI, que ya era muy seria.

El problema que plantean estas empresas es que se están llevando a cuadros enteros de las universidades, aquellos encargados de formar a los futuros talentos en AI, para construir nuevos laboratorios. En 2015 se hizo con los servicios de 40 miembros del equipo de la Carnegie Mellon, para construir uno propio en Pittsburgh y esta semana se ha llevado a Manuela Veloso, responsable del departamento de machine learning de la misma universidad.

Facebook por su parte ha hecho lo mismo con algunos profesores de robótica de las universidades de Washington y nuevamente la Carnegie Mellon, a la que deben estar dejando en cuadro.

Es evidente que la Inteligencia Artificial, el Machine Learning, Big Data y todo lo relacionado, son conocimientos muy demandados y ciertamente cotizados, que nos indican claramente por dónde van los tiros. Y tú ¿qué estás haciendo para mantenerte competitivo? Cuéntanos como ves el futuro inmediato, cómo imaginas la competencia en un mercado que exige apuestas tan altas en conocimientos y capacidad.

El mundo digital es una realidad a la que debes sumarte

En apenas unos meses, lo que va de este año, parece que los medios, las organizaciones, al fin se conciencian de las implicaciones del cambio digital. En la cumbre de Davos se anunció que habrá menos empresas y menos trabajo, Google nos contó que no le interesa tanto el historial académico de sus candidatos, como ciertas habilidades: la capacidad de aprender, de trabajar en equipo y, sobre todo, la de resolver problemas. Famosas consultoras anunciaban encuestas entre miles de directivos donde se indicaba su preocupación por un cambio que está ahí y que no comprenden. Y esto va a ir aún más rápido, llevo anunciándolo desde hace años y creo que esta suerte de tormenta perfecta que puede darle la vuelta al mundo que conocemos, es una increíble oportunidad para individuos, empresas y países. Para los que se pongan las pilas por supuesto.

Hace un par de años creamos El Negocio Digital para contar de qué forma afectaban todas estas cosas a las empresas, conocer la opinión de otros y descubrir nuevas vías de negocio y crecimiento. Hoy ese objetivo es aún más importante, casi apremiante, porque los triunfadores de esta batalla serán menos de los que se pensaba. No porque no tengamgos la capacidad de hacerlo, sencillamente porque ya han pasado algunos años y las reacciones siguen siendo lentas, de incredulidad, como si lo que está sucediendo no fuera real. Y lo es, está pasando.

Aunque temas como la inteligencia artifical (AI en inglés) o la robotización están constantemente en boca de todos, sucede que medios tan importantes como El País no son capaces de llamar a las cosas por su nombre: esto no es una revolución industrial, es digital, del conocimiento. Y si no se entiende esto, las consecuencias van a ser serias.

Existe algo llamado AI, porque sus fundamentos son digitales, con engranajes o relés, esto no hubiera ido mucho más lejos. Todo lo que vemos avanzar en el mundo: nanotecnología, robótica, la salud, la alimentación, se está haciendo con ceros y unos. Todo es digital, los libros, la música, el cine, la televisión, la forma en que nos comunicamos… Y cuando el mundo es digital todo puede ser procesado por un ordenador.

Y los ordenadores son más potentes, cada vez más rápidos, capaces de hacer más tareas en menos tiempo, en escalas que son difíciles de imaginar. Kurzweil predijo hace casi 20 años un ordenador con la capacidad de procesamiento del cerebro humano, para 2019. Y eso aún no es inteligencia "tan solo" capacidad de proceso, la de un cerebro humano, que no es poca cosa. Pero un ordenador con capacidad humana, a nivel de resolver prácticamente cualquier problema, estará con nosotros probablemente en la próxima década. Piensa por un momento en todo lo que está sucediendo sin todos esos recursos de proceso e inteligencia, ¿qué sucederá cuando sean más rápidos y competentes para resolver problemas por sí mismos?

Después, en un punto que en su momento situó entre 2030 y 2050, alcanzaremos la Singularidad: las máquinas serán capaces de mejorarse a sí mismas y superar a los humanos. De muchas maneras, a un nivel más limitado eso va a ocurrir mucho antes, de hecho ya está sucediendo, ya existe software capaz de aprender y automerjorarse aunque de modo aún rudimentario. Pon tu imaginación en marcha, de nuevo piensa en dónde estamos, lo que anuncio que sucederá ¿eres capaz de pensar de qué serán capaces esas máquinas?

Google apuesta por la Inteligencia Artifical. Y Facebook, y Microsoft y… muchos otros. En estos próximos años vamos a ver cosas asombrosas en ese terreno:la robótica será algo habitual en nuestros hogares. Antes de 2025 tendremos robots humanoides en nuestras casas, atendiéndonos, cuidándonos, haciéndonos compañía, formándonos. Limpiar la casa como un humano, ocuparse de todas las tareas del hogar les llevará un poco más de tiempo, pero ocurrirá con bastante seguridad antes de 2030.

La interrelación de todos los elementos presentes en estas tecnologías, la disponibilidad de cantidades ingentes de información, la capacidad para procesar todo más rápido, retroalimenta constantemente al sistema. Nuevos creadores, empresas o individuos, proveen a la máquina digital planetaria para crear todo lo que nos han anunciado y mucho más. Llevamos años comunicándonos de otras formas, dejando de consumir libros o televisión al estilo tradicional, cambiando la manera en que hacemos negocios, ya está ocurriendo cuando compramos. Así que da igual que ocurra en la fecha indicada o después, lo cierto es que casi todo lo anunciado por Kurzweil ya está aquí, además de otras cosas que ni imaginaban esos futurólogos, así que es mejor unirse a este movimiento y hacerlo cuanto antes. ¿No crees?