La semana: cómo evitar los grupos indeseados de WhatsApp y dar un donativo en la Iglesia con tarjeta

Cómo evitar que te agreguen a un grupo de WhatsApp

¿Quién no se ha visto alguna vez de repente metido en un grupo de WhatsApp sin permiso? Ahora no será tan fácil. Desde el miércoles hay una opción para evitar esta molestia a la que podrán acceder los que actualicen el servicio. En >Privacidad en el apartado >Ajustes, el usuario podrá elegir quién puede añadirle a los grupos: automáticamente, los contactos, o los que decida el usuario. Para la versión Business existe la opción por totalidad que de momento no disponen los demás. Se acabaron los grupos indeseados.

Mercadona, más que un supermercado

Mercadona es mucho más que una cadena de supermercados. El proyecto Lanzadera de Juan Roig ha apadrinado a más de 360 startups de todo tipo en España. Roig también está detrás de la escuela de negocios EDEM, la inversora Angels y el complejo Marina de Empresas en el puerto de Valencia. Lanzadera ya es el inversor más activo por número de operaciones por delante de Wayra de Telefónica, o Impact de ISDI y FundingBox. Sin duada una presencia fundamental en el mundo de los emprendedores

El futuro es cuántico

La revista Nature publicó el pasado miércoles la conclusión de un equipo de investigadores: una máquina cuántica puede realizar un trabajo que la mejor tecnología digital disponible no es capaz o al menos en un tiempo razonable, es más eficaz. En la investigación participan Google y la Nasa. El mundo digital, además, será cuántico. 

Donativos, ¿en efectivo o con tarjeta?

Como también hay que ocuparse de lo divino, además de lo humano, el Banco Sabadell y Caixabank han desarrollado un datáfono solidario que instalará en lampararios y huchas de 4.000 centros religiosos. Una medida que se espera que sea muy popular dado que en los primeros lugares donde se han utilizado, se han incrementado en un 25% las donaciones. Lo de no llevar suelto ya no va a ser ninguna excusa.

Apps fraudulentas en Apple Store

La tienda virtual Apple tenía disponible para los usuarios diecisiete aplicaciones fraudulentas, creadas todas por el mismo desarrollador. A través de un Troyan-clicker abrían en segundo plano páginas web o simulaban clics en sitios web, con lo que usuario podía estar inscribiéndose a servicios costosos sin ser consciente de ello. 

Imagen: Gizmodo Brasil-Uol

Los vencedores de la competición digital

No podemos asegurar con exactitud qué nos deparará el futuro, pero si que se están produciendo los suficientes cambios cómo para tener una idea de por donde irán los tiros. Sobre todo en el área tecnológica y por ende, al mundo digital que ya abarca la totalidad del mundo.

Factores como la inteligencia artificial (AI), la automatización, la aparición de nuevas tecnologías transformarán aún más el mundo que conocemos. Será posible acceder a un consumo en el que los productos físicos y digitales estarán adaptados a las preferencias y necesidades de cada usuario, todo a la carta.

La distribución y entrega de los productos también cambiará sustancialmente. Los digitales los recibiremos de forma instantánea, segundos después de comprarlos. Los tradicionales, los tendremos en nuestras manos en espacios cada vez más breves de tiempo. Si vivimos en una gran ciudad es muy posible que en menos de una hora. Y en cualquier país desarrollado, el plazo no pasará del mismo día.

Las tareas se automatizarán y como consecuencia, se eliminarán millones de puestos de trabajo tal como los conocemos actualmente. Como contrapartida, se crearán otros nuevos, y si las cosas se desarrollan como debe ser, serán más de los que se pierden y de mejor calidad. 

Los empleos emergentes se darán principalmente en el sector tecnológico, algunos de cuello blanco, pero lo más habitual es que estén relacionados con la creación y mantenimiento de los sistema que se hayan creado a nuestro alrededor. No será una tarea complicada en aquellos países en los que ya se estén preparando para estos cambios y resultará algo más trabajososo para aquellos que todavía no hayan empezado.

Para quitarnos de encima el miedo que produce esta más que predecible redistribución del mercado del trabajo pensemos en el ejemplo que apuntaba Marc Andreessen, señalando que la llegada de los vehículos de motor parecía, a principios del siglo pasado, la debacle del transporte tradicional. Pero lo cierto es que no fue así, más bien fue al contrario, ya que se crearon muchísimos más empleos alrededor de esta industria, debido al crecimiento del volumen de personas y mercancías transportadas. Aumentó la necesidad de vehículos y con ellos la de personas que los construyeran, además de carreteras, y de todos los servicios alrededor de este negocio que se beneficiaron con esta expansión, ocio, cultura, comercio…

Los grandes actores del mercado seguirán creciendo, y la oferta de productos y servicios crecerá de una forma que ahora no podemos imaginar. A su vez, los pequeños productores podrán especializarse en productos más especializados y específicos. Y como ha pasado toda la vida, algunos serán siempre pequeños, y para otros será una ocasión para crecer.

Las sociedades con capacidad de educar a sus ciudadanos para estar siempre aprendiendo, para crear y buscarse la vida cuando hay cambios, serán las vencedoras de la competición digital.

¿Qué es la transformación digital?

Imaginemos por un momento que mañana es el cumpleaños de un amigo y quieres regalarle las últimas zapatillas de Adidas. Acaban de salir y sabes que las lleva siguiendo desde hace unos días. Tienes claro cual es el modelo que le gusta, pero además sabes que le molan las suelas amarillas, más mullidas por las molestias de sus rodillas, y tú quieres aportar algo especial cambiando el color de los cordones y un par de detalles más. Bajas a la tienda, le pasas las especificaciones a un dependiente robotizado, aclaras algunas cosas con el encargado humano, casi tan amable como el androide, y mientras las preparan te tomas un café. Podrías haberlo hecho desde la web y te las habrían llevado a casa en cuestión de minutos un dron.

¿Te ha sonado excesivamente futurista? Pues dado el punto en el que están todas las tecnologías implicadas, más los avances que podemos vislumbrar, será como se desarrollen una buena parte de las ventas en los próximos años. Probablemente lo más notable de este proceso sea el hecho de que no habrá un stock de zapatillas y que el nivel de personalización podrá ser casi ilimitado. El producto se fabricará delante del cliente o en la trastienda mediante impresoras 3D y la intervención de otros robots autónomos o colaborativos, que crearán las zapatillas perfectas para cada cliente. Las grandes marcas en muchos casos dejarán de ser productores, para encargarse del diseño y el marketing del producto. Una buena parte de la cadena de producción y distribución se verá alterada.

Así es como Adidas podría ver transformado su negocio por las tecnologías digitales. Y con la marca de calzado deportivo, sus fabricantes en China, los almacenes distribuidores por todo el mundo y las tiendas que despachan sus productos, porque una parte signficativa de las ventas ocurriría por el canal online. Así que si fabricas cordones, vendes zapatillas o las repartes, esto también tiene que ver contigo.

En el trato con las organizaciones que quieren iniciar la transformación digital, casi siempre me encuentro con varias de estas cuestiones:

– Hay una falta de información o conocimiento: no se entiende que es el mundo digital ni sus implicaciones.
– No se tiene idea de que sea necesario realizar la transformación digital. Se considera que todo va más despacio de lo que realmente va.
– Cuando se entienden las dos primeras lo más habitual es que no se vea la forma de unir los puntos. La complejidad del proceso, las posibilidades desbordan a las personas implicadas.
– Casi nunca se contempla una variación significativa del negocio. Hay modelos que no es posible transformar digitalmente, y que tal y como están planteados están muertos. Hace falta reinventar los negocios.

Imaginemos un fabricante de tornillos, de piezas mecanizadas de alta precisión. Hace décadas que utilizan máquinas de control numérico y que han informatizado una parte del proceso. Sin embargo, como en la mayoría de los casos, es una empresa aún intensiva en mano de obra. En un futuro en el que ese tornillo lo podrá crear una máquina de forma remota, una empresa que quiera no solo sobrevivir, sino competir para triunfar, debería estar centrando su esfuerzo en como traducir su conocimiento para que sean esas máquinas las que creen el producto. Podría estar elaborando un catálogo digitalizado que comercializar a los fabricantes de impresoras, el software que las gestione, desarrollar los materiales que utilizarian las máquinas… Las posibilidades son inmensas y si ese fabricante no lo hace, que tenga por seguro que muchos otros lo harán.

La transformación digital no se trata de desarrollar una estrategia digital, es algo mucho más profundo que afecta a la empresa en su conjunto, en lo que hace ahora y en como lo hará. Se trata, sobre todo, de tener una estragia para un mundo que es digital y lo será cada vez más.

 

Cobots, robots colaborativos

The Wall Street Journal inauguró el año 2000 con un glosario de términos titulado "Las palabras del mañana". En él se incluía por ejemplo anacronysm, que no tiene nada que ver con la definición en español de anacronismo. Se definía como un acrónimo del que casi nadie es capaz de hacer una traducción de los términos que identifica, poniendo como ejemplo radar, radio detecting and ranging, o laser, light amplification by stimulated emission of radiation. Entre curiosidades como la mencionada, adultoescente o dins, se incluía también un término que despertó mi curiosidad y al que no presté mayor atención: cobot. Después me he ido cruzando con este término, no tan a menudo como otros que son de todos conocidos, por lo que creo que es un buen momento para explicar que es un cobot.

Cobot o co-bot, un robot colaborativo, es un robot que colabora e interactúa con las personas, en lugar de reemplazarlas o actuar de forma autónoma. El concepto se desarrolla en 1995 a partir de un estudio de General Motors para crear robots que se relacionen con humanos de una forma segura. Y es que desde la Industria 4.0, hasta el trabajo en el hogar o la asistencia a niños y mayores, vamos a ver muchos robots en nuestro entorno en los próximos años.

Detrás de los cobots están las grandes empresas industriales, especialmente las automovilísticas como en caso de GM u otras como Siemens. El futuro nos lo pinta como mecánico, gestionado por máquinas, para así llegar a satisfacer cualquier necesidad del consumidor. El fin es que cada cliente pueda conseguir un producto absolutamente adaptado a sus necesidades. Hay mucha información y procesos digitales tras un proyecto semejante, para que el pedido del usuario se convierta en un producto, y una parte significativa será la producción, que podrá estar en ocasiones gestionada por máquinas completamente autónomas, robots tradicionales, o por cobots, donde una persona será la encargada de organizar o supervisar el trabajo de otras máquinas.

Por tanto la cobótica sería un nuevo sector a desarrollarse con infinitas posibilidades, si bien es posible que desaparezcan puestos de trabajo a causa de la automatización, lo cierto es que también se generarán gigantescas oportunidades. Es probable que el próximo Apple o Facebook surja en la industría de la robótica. De hecho además de los anteriores, todos los grandes desde Google, hasta Amazon o Microsoft, están apostando seriamente por un futuro rodeados de máquinas inteligentes. El negocio es tan grande, se espera que se multiplique por cien en los próximos 5 a 10 años, y se popularizará tan rápidamente, los precios se reducirán en el mismo orden, que los ganadores pueden ser compañías aún mayores que las mencionadas.

Para empresas más pequeñas surgirán oportunidades al programar los cobots, repararlos o actualizarlas, en una primera fase porque luego esto también lo harán otros robots, y siempre en el desarrollo de sistemas, nuevas funcionalidades y en su traslación al mundo real. Si buscas donde plantear tu emprendimiento o un trabajo en la programación, la electrónica o la mecánica, aquí tienes una magnífica oportunidad. Los cobots serán otro elemento de ese futuro digital que ya estamos viviendo.

foto: Steve Jurvetson

¿Sobrevivir en el mundo digital? Mejor TRIUNFAR

Los principales actores de la economía mundial, de la sociedad, están de acuerdo en que nos enfrentamos a gigantescos retos en los próximos años. La economía digital viene transformando el mundo desde hace 30 años, pero la llegada de Internet a mediados de los 90, los móviles inteligentes a partir de 2005 y la explosión de las redes sociales han acelerado el proceso. Se ha creado un escenario completamente nuevo, en el que los usuarios se relacionan entre ellos y con el resto de actores sociales, de formas desconocidas hasta ahora. Hacemos cosas increíbles, tenemos acceso a toda la información y cultura que podamos necesitar, ahora sí que el mundo es una aldea global. Un pequeño pueblo de 7.000 millones de personas, en el que todos sabemos de todos, y nuestro vecino en el Facebook, con el que interactuamos todo el día es alguien de Filipinas o Tierra del Fuego.

Máquinas que hablan y nos entienden

Con máquinas que se están acercando a la capacidad de proceso del cerebro humano, aún no piensan pero lo harán, los desarrolladores y cientificos progresarán más rápido…

Con máquinas que se están acercando a la capacidad de proceso del cerebro humano, aún no piensan pero lo harán, los desarrolladores y cientificos progresarán más rápido, toda la sociedad disfrutará de esos avances en la sanidad, en la educación, en cualquier ámbito será más barato conseguir todo tipo de bienes, mejores servicios. La convergencia de tecnologías como la inteligencia artificial, la síntesis de voz y el reconocimento de lo que decimos por chatbots, robots y todo tipo de dispositivos -recuerda que tu móvil hace años que te entiende y hace lo que le pides de viva voz-, nos conduce a una época en la que veremos los mayores cambios que ha vivido la humanidad. Y al año siguiente lo mismo y al próximo otra vez…

Crecimiento tecnológico imparable

Porque esto con ser emocionante también puede atemorizar, depende de como cada uno lo vea. Sería anécdotico, una transformación revolucionaria sin duda, pero un mero suceso para contar a nuestros nietos, si no fuera porque es tan solo el principio. ¿Por qué? porque la aceleración tecnológica en la que estamos inmersos y que todo lo toca, viene midiéndose desde finales del siglo XIX, así que tenemos una referencia fiable. Es una curva imparable y es exponencial. Pronto avanzaremos en un año tanto como hicimos en los 50 anteriores. ¿Puedes imaginar la progresión? En algún momento cercano, la evolución en un breve lapso de tiempo será la misma que en toda la historia humana. Eso es mucho avance, demasiados cambios para que una persona cualquiera pueda asimilarlo. 

Personas y organizaciones en la competición digital

Habrá pues que encontrar a las personas que piensan, dirigen y distribuyen el juego de una forma completamente diferente.

Para el ser humano medio la fórmula es aprender, reciclarse, estar en una constante búsqueda de conocimiento. Para la empresa la receta es muy parecida: estar siempre pendiente de las necesidades de sus clientes, formándose para descubrir nuevas maneras de satisfacerlas y creando los productos que les diferencien de la competencia, durante el proceso. Y para que un negocio pueda hacer esto de forma continuada tendrían que ocurrir algunos cambios. 

El primero es que la gerencia de las organizaciones deberá ser consciente de la necesidad de cambio y de que no se puede retrasar la actuación. Comprender la situación es imprescindible: qué está pasando, por qué sucede, a dónde nos conduce, cuáles son las alternativas que puede plantearse mi organización, que voy a ofrecer en un mercado tan competitivo, cómo voy a llegar a producir series o servicios cada vez más personalizados. Si no tienes un plan a tres o cinco años, deberías ponerte manos a la obra lo antes posible.

Y el segundo cambio es que la jefatura en las empresas deberá rodearse de las personas adecuadas que les faciliten la información, que les ayuden en la decisión y se ocupen de poner en marcha las bases de un proceso de cambio que deberá ser permanente.

Los ingredientes del éxito digital

¿Cómo es el profesional que disfruta con el reto y con la búsqueda continua? Es uno poco común, no lo vemos habitualmente en una plantilla. De hecho hasta los que son así, los que tienen más ganas y podríamos considerar nativos de este mundo digital, no aguantan demasiado tiempo el ritmo y se dedican a otras cosas menos demandantes. Habrá pues que encontrar a las personas que piensan, dirigen y distribuyen el juego de una forma completamente diferente. Profesionales acostumbrados a trabajar con el talento y retenerlo. 

Si pienso en mi trayectoria no es un problema de edad. Llevo 30 años en este sector y me sigue apasionando aprender, el descubrimiento, intentar nuevos caminos. Ciertamente la energía no es la misma de hace un par de décadas, pero las ganas, la pasión sí lo son, sabiendo todo esto, la experiencia me permite explorar formas diversas de ser eficiente. Así que supongo que el "resistente" en el mundo digital, el que se mantiene enfrentado al status quo analógico, el que quiere generar el cambio, es un personaje que hace esto fundamentalmente porque le gusta, y en ese proceso encontrará la forma de encajar las piezas, de realimentar la máquina y seguir persiguiendo esa realidad por inventar, que para muchos no son más que sueños. No soy un experto en recursos humanos, pero investigaría en el historial de los candidatos, para descubrir a los que deben acompañarnos en la búsqueda del éxito de la competición digital.

El cambio es ineludible, por tanto la consecución del triunfo es solo decisión y una cuestión de actitud. Una receta que se debe cocer sin pausa y con algo de prisa, porque el reloj lleva avanzando algunas décadas. Es una fórmula que incluirá el análisis para saber de dónde partimos y qué somos. Planificación para decidir qué queremos cambiar, dónde queremos llegar. Y los recursos necesarios para lograrlo, tanto económicos como humanos. De esta forma el proyecto digital de tu organización tendrá todos los ingredientes del éxito.

El mundo digital es una realidad a la que debes sumarte

En apenas unos meses, lo que va de este año, parece que los medios, las organizaciones, al fin se conciencian de las implicaciones del cambio digital. En la cumbre de Davos se anunció que habrá menos empresas y menos trabajo, Google nos contó que no le interesa tanto el historial académico de sus candidatos, como ciertas habilidades: la capacidad de aprender, de trabajar en equipo y, sobre todo, la de resolver problemas. Famosas consultoras anunciaban encuestas entre miles de directivos donde se indicaba su preocupación por un cambio que está ahí y que no comprenden. Y esto va a ir aún más rápido, llevo anunciándolo desde hace años y creo que esta suerte de tormenta perfecta que puede darle la vuelta al mundo que conocemos, es una increíble oportunidad para individuos, empresas y países. Para los que se pongan las pilas por supuesto.

Hace un par de años creamos El Negocio Digital para contar de qué forma afectaban todas estas cosas a las empresas, conocer la opinión de otros y descubrir nuevas vías de negocio y crecimiento. Hoy ese objetivo es aún más importante, casi apremiante, porque los triunfadores de esta batalla serán menos de los que se pensaba. No porque no tengamgos la capacidad de hacerlo, sencillamente porque ya han pasado algunos años y las reacciones siguen siendo lentas, de incredulidad, como si lo que está sucediendo no fuera real. Y lo es, está pasando.

Aunque temas como la inteligencia artifical (AI en inglés) o la robotización están constantemente en boca de todos, sucede que medios tan importantes como El País no son capaces de llamar a las cosas por su nombre: esto no es una revolución industrial, es digital, del conocimiento. Y si no se entiende esto, las consecuencias van a ser serias.

Existe algo llamado AI, porque sus fundamentos son digitales, con engranajes o relés, esto no hubiera ido mucho más lejos. Todo lo que vemos avanzar en el mundo: nanotecnología, robótica, la salud, la alimentación, se está haciendo con ceros y unos. Todo es digital, los libros, la música, el cine, la televisión, la forma en que nos comunicamos… Y cuando el mundo es digital todo puede ser procesado por un ordenador.

Y los ordenadores son más potentes, cada vez más rápidos, capaces de hacer más tareas en menos tiempo, en escalas que son difíciles de imaginar. Kurzweil predijo hace casi 20 años un ordenador con la capacidad de procesamiento del cerebro humano, para 2019. Y eso aún no es inteligencia "tan solo" capacidad de proceso, la de un cerebro humano, que no es poca cosa. Pero un ordenador con capacidad humana, a nivel de resolver prácticamente cualquier problema, estará con nosotros probablemente en la próxima década. Piensa por un momento en todo lo que está sucediendo sin todos esos recursos de proceso e inteligencia, ¿qué sucederá cuando sean más rápidos y competentes para resolver problemas por sí mismos?

Después, en un punto que en su momento situó entre 2030 y 2050, alcanzaremos la Singularidad: las máquinas serán capaces de mejorarse a sí mismas y superar a los humanos. De muchas maneras, a un nivel más limitado eso va a ocurrir mucho antes, de hecho ya está sucediendo, ya existe software capaz de aprender y automerjorarse aunque de modo aún rudimentario. Pon tu imaginación en marcha, de nuevo piensa en dónde estamos, lo que anuncio que sucederá ¿eres capaz de pensar de qué serán capaces esas máquinas?

Google apuesta por la Inteligencia Artifical. Y Facebook, y Microsoft y… muchos otros. En estos próximos años vamos a ver cosas asombrosas en ese terreno:la robótica será algo habitual en nuestros hogares. Antes de 2025 tendremos robots humanoides en nuestras casas, atendiéndonos, cuidándonos, haciéndonos compañía, formándonos. Limpiar la casa como un humano, ocuparse de todas las tareas del hogar les llevará un poco más de tiempo, pero ocurrirá con bastante seguridad antes de 2030.

La interrelación de todos los elementos presentes en estas tecnologías, la disponibilidad de cantidades ingentes de información, la capacidad para procesar todo más rápido, retroalimenta constantemente al sistema. Nuevos creadores, empresas o individuos, proveen a la máquina digital planetaria para crear todo lo que nos han anunciado y mucho más. Llevamos años comunicándonos de otras formas, dejando de consumir libros o televisión al estilo tradicional, cambiando la manera en que hacemos negocios, ya está ocurriendo cuando compramos. Así que da igual que ocurra en la fecha indicada o después, lo cierto es que casi todo lo anunciado por Kurzweil ya está aquí, además de otras cosas que ni imaginaban esos futurólogos, así que es mejor unirse a este movimiento y hacerlo cuanto antes. ¿No crees?