Cómo elegir un dominio fácil, memorable y único para tu web

Ya tienes claro que vas a crear una página web para tu negocio, para tu club o para ti mismo. Ahora viene un punto importante y a veces complicado, qué dominio elegir. Es algo que hay que pensar con atención, no conviene equivocarse, porque es el nombre con el que te vas a presentar a los demás. Así es que vamos a considerar aquellos aspectos más relevantes.

Cómo elegir un dominio adecuado para tu web

Puede depender del producto o servicio que vayas a ofrecer, aunque si tienes una marca esta regla no aplica o menos, que se lo digan a los de Apple, manzanas y ordenadores no tenían mucho que ver ¿no? La razón es lo de menos, lo importante que cumpla algunas características.

Es interesante que un dominio sea lo más corto, claro e identificable posible, eso es lo que dicen la mayor parte de los tutoriales que te encuentres sobre el tema. Bien, así es, pero olvidan un par de aspectos importantes: que sea memorable, fácil de recordar, y aún más que no se confunda con miles o millones de términos parecidos en los buscadores.

Un ejemplo de un dominio que cumple todas las características podría ser Kanimero.com. Es fácil, claro, identificable, recuerda a otras cosas y no se confundirá con muchos términos. Kanimero aparece solo 349 veces en Google. Es un regalo, a ver quién se lo queda primero.

En general un dominio no debería superar los ocho o diez caracteres, mejor si es más corto. Pero es una regla que debe ser necesarimente flexible. Sobre todo si el dominio incluye más de una palabra. 

Evita los guiones, los caracteres especiales como la eñe o las letras acentuadas, a no ser que forme una parte importante de tu estrategia de marca. Tendrás que resolver algunos problemas técnicos y probablemente usar un dominio alternativo, para cosas como el email, si quieres evitarte complicaciones. Siempre hay opciones más sencillas. 

Si quieres que te asocien con alguna actividad, puedes incluir alguna palabra que de una pista sobre lo que haces: kalimeroclub.com.

¿Qué extensión elegir? ¿.com, .es, o .org?

Ahora hay que tomar otra decisión, hay que elegir la extensión entre .com, .es, .org o alguna otra de los cientos disponibles y que, en algunas actividades, son una tendencia, están de moda, como .io por ejemplo.

Depende del alcance y a que se dedique tu negocio, será más aconsejable una extensión que otra. A efectos SEO no parece que haya muchas diferencias en la actualidad. Si es para una empresa que vende productos o servicios o un blog, sin duda .com debería ser la primera opción. Puedes considerar .org si se trata de una organización sin ánimo de lucro, un sitio de educación pública, para el que también están los .edu, o una web de código abierto, que podría optar por un .net o el .io que te comentaba. La extensión .org la utilizan apenas el 5% de los dominios, por lo que seguramente será más fácil que esté  disponible.

La opción .com es la más universal y la que se asocia con Internet en casi todo el mundo. Cuando digas lo que sea punto com, nadie pondrá cara rará y todos sabrán de que les estás hablando. Un 47% de los sitios web la utilizan por esa razón, pero también es la más solicitada y por tanto más complicado que un dominio esté disponible. Por lo tanto vale la pena porque otorga credibilidad, es confiable, y además es la primera en la que suelen pensar los usuarios si tienen que buscar tu dominio: Loquesea.com antes que cualquier otra.

Si tus usuarios van a ser españoles el .es, puede ser una alternativa ideal, parece que Google da más valor a las extensiones locales, según algunos especialistas, nosotros no hemos visto que sea así. Como norma, si tienes la intención de posicionarte a nivel internacional en la mente de tus consumidores, un dominio regional será más complicado. Si se trata de algo mucho más específico hay otras extensiones menos conocidas pero también utilizadas como .net, .info, .tech, .biz, .io, .vip. Y otras específicas como .vip, .lawyer o .shop.

Si tienes un proyecto serio entre manos es aconsejable, siempre que sea posible, comprar también otras extensiones del dominio. Para asegurarte el control de tu marca por cualquier cuestión que pueda surgir en el futuro.

Es importantísimo que no hables de proyectos en público, aunque sea ante pequeños grupos, mucho menos si son grandes, sin haber registrado los dominios previamente. Tienes todas las papeletas para perder el dominio antes de que haya finalizado el evento. 

De hecho la disponibilidad del dominio puede suponer en muchos casos la razón definitiva para optar por una u otra denominación, la marca que identifique tu proyecto. Esto son mínimos, si el proyecto no sigue adelante al año no renuevas los dominios y listo. Invertir unas decenas o centenares de euros, para reservar una docena de variantes, te garantiza una cierta tranquilidad.

Y si además de serio, el proyecto tiene recursos suficientes, piensa en una marca registrada en el ámbito que vayas a operar. A todos los efectos es la mayor garantía para proteger tu imagen legalmente. Te permite incluso recuperar dominios que puedan caer en manos de la competencia.

Si necesitas asesoramiento o ayuda para elegir un nombre, contacta con nosotros.

Foto de Startup Stock Photos en Pexels

 

¿Cómo hacer una web que sea rentable?

¿Cuál es el propósito de una página web? transmitir lo que te interesa al mayor número posible de personas. Pueden ser usuarios o clientes, puede tener una finalidad comercial o ser la palanca para difundir algún mensaje. Pero sea como sea la página debe ser rentable, tiene que existir una ratio entre lo que inviertes en tu web y el retorno que recibes, en ingresos, en tráfico, en lo que sea. ¿Qué es lo que diferencia una web rentable de las páginas que no lo son? Vamos a verlo.

El principal objetivo de una página web

Cualquier profesional o empresa que quiera darse a conocer tiene una tarjeta de visita. En su versión más sencilla una página web podría ser poco más que eso, pero puedes ir más lejos. Una web sirve para mostrar de la manera más atractiva qué es lo que se ofrece a los usuarios, a los clientes, ya sean particulares o empresas. ¿Para qué? Para que te permita conseguir tus objetivos: darte a conocer, atraer clientes, hacer negocio.

Una página web puedes hacerla tú mismo, los recursos disponibles están al alcance de cualquiera, pero si quieres lograr el mejor resultado, si de verdad quieres que sea rentable, encárgasela a un profesional. Para que cumpla con los requisitos imprescindibles: que transmita lo que quieres, que esté alineada con tus objetivos, que tenga el mejor aspecto posible, esté optimizada para todo tipo de dispositivos y cargue rápidamente. Todo lo que no sea así es perder el dinero y tu tiempo, que podría ser mucho más provechoso invertido en otras tareas.

Dedicar tiempo a una web es importante, pero dedicárselo a eso que sabes hacer tan bien, a lo que mete dinero todos los meses en la caja lo es mucho más. Hay un círculo virtuoso que se retroalimenta y que diferencia a los proyectos exitosos de los que no lo son: ingresos y profesionales. A mayores beneficios, más podrás invertir en tu comunicación, en conectar con tus potenciales clientes. Eso sería lo ideal, pero como a menudo hay que empezar con poco dinero, te explicaré como hacerlo con el menor presupuesto posible. Saber qué es lo que funciona, lo que hacen los mejores sitios web te ayudará a dar los primeros pasos en la buena dirección. 

Ir en la dirección correcta es importante. Tu tienda puede estar escondida en cualquier rincón de cualquier ciudad, tu web está ante todo el mundo y está siendo rastreada por los buscadores y dejando constancia de qué eres y cómo lo haces. Además no tendrás que desandar el camino, no malgastarás tu presupuesto, tanto más importante cuanto más escaso sea. Es importante hacerlo bien, así que veamos a que debes prestar atención..

¿Cómo quieres que sea tu página web?

Esto depende principalmente del uso que vayas a darle, y cómo no, del presupuesto que tengas para crearla. Sobre gustos personales no te voy a decir nada, pero si eres inteligente seguirás el camino de la mayoría. Hay menos posibilidades de que te equivoques y de que conectes con una audiencia estándar.  

Puedes elegir un modelo muy simple, el justo para cumplir con el requisito de tener presencia en Internet. Página de inicio, información de servicios o productos y formulario de información. Cuenta quién eres y qué haces de una forma atractiva, formal, que se queden con tu cara 🙂 Ese enfoque puedes usarlo más tarde, cuando te ocupes del marketing digital: de los buscadores, del SEO, el SEM y las Redes Sociales. Es muy importante para atraer más tráfico a tu página.

Un modelo intermedio sería añadir un blog al anterior, tal vez un formulario de suscripción y alguna lista de correo. Representa un avance notable, pero tienes que hacerlo muy bien. Este tipo de contenidos pueden posicionarse mucho mejor en Google, así que si haces alguna labor de marketing puede suponer una mejora en la imagen percibida, el incremento del tráfico, y sobre todo, un apreciable aumento en los resultados de tu negocio. Porque buscamos rentabilidad ¿no es así?

O puedes hacer que tu web sea el centro de tu negocio y vender a través de ella productos y servicios. Tiene mayor complejidad que las anteriores, con más secciones y funcionalidades. Este es el tipo de web al que cualquier negocio debería aspirar, porque bien gestionada supone una diferencia importante respecto a la competencia, que raramente pasa del primer tipo de página.

Si optas por buscar asesoramiento para desarrollar tu presencia en Internet, sigue el consejo del profesional al que le cuentes qué esperas de tu proyecto y lo que necesitas. Como en cualquier otra actividad, lo barato sale caro, así que busca referencias, pregunta en tu entorno, sobre todo si sabes de alguien que tiene una web que le funciona. Elige la oferta que cumpla con tus objetivos en cuanto al propósito, la funcionalidad que debe tener, los aspectos técnicos o, por ejemplo, los idiomas, si va a haber más de uno.

Deberás decidir si te vas a encargar tu mismo del contenido. Igual que el dinero mejor gastado para calentar o enfriar una casa, es el que inviertes en aislamiento, en una web la comunicación es lo primordial. Lo que cuentes y cómo lo hagas es lo que marcará la diferencia. Desde la primera línea de la página principal debe quedar claro a tu visitante qué le ofreces y por qué tu eres el profesional por el que debe apostar, sin dudarlo.

A no ser que seas un genio del copywriting, aunque hagas tu propia web, invierte dinero en copy, será el mejor gastado. El copy hecho por un profesional experimentado te podrá costar a partir de unos 300-500 euros, hasta unos cuantos miles para una web normalita. Insisto, no escatimes en esto.

En cualquier de los casos, si eres un experto es bueno que transmitas tus conocimientos en un blog, aunque alguien te ayude a redactarlo o se encargue de su revisión. Como te decía es la mejor manera de atraer a los usuarios a tu web.

¿Qué dominio escoger?

Depende de cuál sea tu objetivo. Si tu web es para tu marca personal, pueden ser tu nombre y apellidos, Ramón Pérez; un alias El Leonardo; o algo divertido, El Pinturero. 

Si quieres promocionar tu empresa, el nombre sería lo ideal, Pérez & Asociados, mejor sin ese eles; la actividad también puede servirte como identificador Pinturas Ramón Pérez. 

Si tu objetivo es posicionar rápidamente tu proyecto y tu marca no está desarrollada, es mejor que contenga una palabra clave de las que se incluyen en las búsquedas para negocios similares y que ayude a identificarte. 

Un truco, cuanto más corta sea tu marca, menos palabras tenga, y más comunes sean, más difícil será posicionarte en los buscadores. Aquí ser creativo tiene recompensa: te ayuda a diferenciarte, será más fácil que te encuentren y podrás ahorrarte algún dinero en el posicionamiento básico.

La mejor opción es un dominio .com. Digan lo que digan es el Rolls de los dominios. Nadie pondrá cara rara, intentando entender lo que has dicho, cuando oigan cualquier otra extensión. Punto com, es rotundo, sonoro, no se confunde con ninguna otra cosa. Incluso las muy populares como .es, .net u otras, están a años luz en el reconocimiento de los usuarios.

Hay nombres prácticamente imposibles de registrar con cualquier extensión habitual: pintores madrid, bar el ensanche, abogados laboralistas. Si no puedes hacerlo con una conocida, recuerda que hoy tienes acceso a cientos de extensiones, que si no son las más interesantes te servirán como marca.

Si el .com es lo tuyo tendrás que ser creativo. Por ejemplo, si quieres registrar ramonperez.com, sin buscarlo ya está claro que no estará disponible. Puedes añadir un sufijo o un prefijo, por ejemplo si eres pintor, intenta con ramonperezpinturas.com o pintoresramonperez, disponibles ambos. 

O puedes reinventarte, si tu marca no está desarrollada ¿por qué no probar con pinturasramon.com? Más fácil de recordar y seguro que acabarás siendo popular. Imagínalo:¿quién te ha pintado la casa? Los pintores de Ramón Pérez. ¿Tienes su teléfono, recuerdas su web…? Ahora haz la prueba con Pinturas Ramón.

¿Qué hosting elegir?

La oferta es enorme. Elige uno que cumpla al menos dos requisitos importantes, que cargue rápido, para que Google no te penalice y los usuarios no se aburran esperando, y que solucione de forma rápida y eficiente cualquier problema que pueda surgir

Para dar con el adecuado, usa Internet. Como norma te diría que 1&1, Arsys o similares, no estarían entre los elegidos. Suelen ser empresas poco "amables" en las que antes o después acabas en algún embrollo administrativo, situaciones kafkianas de esas que probablemente has vivido con proveedores de telefonía o similares. El hosting es mucho más complejo, contar con un buen proveedor te ayudará mucho.

Si necesitas una web para comercio electrónico, con una tienda online, vas montar un blog o realizar acciones de email marketing, el tema se complica más, y no es el propósito de este artículo. Si tienes dudas déjame una pregunta y trataré de ayudarte. 

¿Qué características debe tener una página web rentable?

Saber todo esto para abrir boca está bien, pero tú has llegado aquí porque quieres saber como se puede ganar dinero con la página web, manos a la obra.

Lo primero es que debe ser clara y sencilla, que permita encontrar de forma fácil lo que el usuario está buscando. Si no es usable, si es complicada de entender, si no le queda claro a la primera, se irá, otro potencial cliente perdido. Piensa en como actúas al buscar información, como te comportas en otras páginas web, hay bastantes probabilidades de que ese usuario que llega a la tuya haga algo parecido.

Así que… ¿qué debe verse en la página principal?

  • Lo más importante en una web rentable, una orientada a lograr ingresos, es el Call To Action,  CTA o llamada a la acción en español. Es una invitación al usuario para que haga algo: que te llame, que te facilite el email, que compre algo…
  • Para conseguir que el cliente haga lo que te interesa regálale algo. Por ejemplo: Haz click aquí y te enviamos la carta con los colores de moda de esta primavera.
  • Necesitas un elemento destacado que cuente claramente que haces de una forma lo más atractiva posible. Debe ser lo primero de tu web y enfocado en tus mejores cualidades, por ejemplo:
    Pinturas Ramón, limpieza y rápidez, con los mejores precios de (tu ciudad).
    No sabrás que hemos estado en tu casa. Consigue tu presupuesto online al instante.
  • Menú lateral o superior con las secciones principales y/o aquellos contenidos que deban ser destacados, aunque los menos posible. Otros contenidos a lo que quieras que se llegue con un solo click, pueden estar en algún otro punto de la Home.
  • Contenido, donde pondrás lo más destacable. Debe ser un contenido de valor para tu cliente, que aporte algo al usuario, que le ayude a entender lo que haces, los servicios que ofreces y porqué debe elegirte. No pongas demasiado texto. Si tu servicio requiere mucho texto debes estructurarlo de lo esencial, a lo más detallado. Si es necesario repártelo en varias páginas.
  • Pie de página, donde deben figurar los datos de contacto, si tienes perfiles en redes sociales y la información legal.
  • No olvides poner una forma de contacto destacada en la parte superior también. Sobre todo si usas el móvil o un teléfono como medios de contacto principales.

Reglas básicas del diseño de una página rentable

Si analizásemos en detalle cualquier página que funciona, pronto encontraríamos un patrón en su diseño, con elementos que se repiten una y otra vez. Esto tiene una ventaja importantísima: si alguien quiere tener una buena web solo tiene que fijarse en los que lo hacen bien. ¿Cuáles serían las reglas básicas? 

  • Debe ser un diseño responsive, que se adapte a cualquier dispositivo sin que dificulte la lectura.
  • Tipografía legible y coherente con el diseño. Escoge una o dos fuentes que combinen bien, de un tamaño que permita una lectura fácil y agradable. Utiliza los encabezados para los títulos, es importante para el SEO. Que el tamaño y el interlineado sean los adecuados para facilitar la lectura y, si tienes muchos contenidos, para no cansar al lector. En cuanto a tamaño, más grande mejor.
  • Colores adecuados. Elige un par de colores, mejor que no sean estridentes. Aunque sería interesante que se ajusten a la imagen que quieres transmitir, sobre todo si tienes tonos corporativos, busca cómo plasmarlo en la web, puede ser en pequeños detalles. Deja los más llamativos para cosas que quieras destacar o para los call to action. El rojo funciona bastante bien en los CTA. Es más fácil que aciertes con una página de fondo blanco.
  • Fotos de buena calidad. Todo el trabajo descrito hasta ahora puede ser estupendo y si las fotos son de mala calidad, el resultado quedará descuidado, poco profesional. Hoy tienes magníficas imágenes por muy poco dinero o incluso gratis.
  • Logotipo representativo, que se lleve bien con los colores de tu web y que se adapte a cualquier otro lugar donde se tenga que ver.

Si sigues los consejos que te he dado tu web pasará a estar entre el 30% de los buenos. Separarse del 70% restante ya supone una importante mejora para la imagen de una empresa.