Snapchat a la conquista de nuestras vidas

Snapchat es la red social que durante los últimos meses está haciendo tambalear a las grandes Facebook y Twitter. Es más, la red social del pájaro azul ha empezado 2016 en caída libre en la bolsa, en gran medida por el abandono de sus usuarios a otras redes sociales donde Snapchat se ha llevado la mayor parte del pastel. Además, tal es su impacto que hasta Facebook ha decidido imitar el carácter autodestructivo de sus mensajes para la herramienta de mensajería Messenger. Si Facebook imita, copia o se inspira en algo, por algo será, ¿no?

A día de hoy 100 millones de usuarios la utilizan diariamente con una media de 25 – 30 minutos y, además, se ha convertido en una de las aplicaciones que acoge más reproducciones de vídeo por usuario (10.000 millones de reproducciones diarias) superando así, a Twitter, Instagram o Vine, y colocándose cerca de Facebook y Youtube, augurándole un futuro prometedor, no sólo como red social, sino como aplicación de producción y reproducción de vídeos. Pero, ¿cómo ha llegado Snapchat tan lejos? Principalmente por ofrecer lo de siempre, pero de distinta forma.

Una breve explicación sobre el funcionamiento de Snapchat

Si todavía no has dado el salto a esta red social, atento, que te explicamos cuál es su funcionamiento.

Snapchat es una mezcla entre red social (compartir historias y cualquier tipo de publicación)  y aplicación de mensajería y vídeo (para comunicarte en tiempo real con otros usuarios) con el factor diferencial de la autodestrucción de sus mensajes y publicaciones pasadas 24 horas, o antes si así lo desea el usuario.

Una vez te hayas descargado la aplicación tan sólo tienes que agregar a tus amigos y/o a los famosos, o cualquier otro usuario, a los que quieras seguir. Hay varias maneras de hacerlo, o bien introduciendo el nick de usuario, o bien, leyendo el código amarillo que aparece sobre su respectivo fantasmita del logo, otro de los rasgos más característicos que representa a Snapchat.

Ahora ya es hora de comunicarte con tus amigos y de compartir todo lo que quieras a todo el entorno 2.0. Eso sí, no olvides que sólo estará disponible 24 horas. Ah, y tampoco olvides usar los divertidos filtros a tiempo real sobre nuestras caras que ofrece esta red social, otro de sus rasgos diferenciales. Y ya van tres.

¿Cuál ha sido su efecto en la sociedad?

Quizás el impacto de Snapchat no ha sido tan notorio como con redes sociales anteriores porque nuestra sociedad ya está acostumbrada al uso de estas herramientas, sin embargo, pienso que ha cambiado totalmente la forma de ver los peligros que rondan el entorno online, concretamente en el ámbito de la privacidad de información.

Lo que pasa en Snapchat se queda en Snapchat.

La privacidad ha dado un vuelco porque aquí nada queda registrado ni en la propia aplicación, ni en ninguna “nube”, ni, sobre todo y más importante, en ningún buscador web (véase Google). Nadie puede extraer información personal de tu perfil, nadie puede “espiarte”, nadie puede “estudiar” tus pasos como en otras redes sociales. Todo es improvisado e instantáneo. Lo que pasa en Snapchat se queda en Snapchat.

Y, ¿qué es lo más compartido aquí? Cosas efímeras, inmediatas o espontáneas que suceden en tu día a día. Desde tu última comida, hasta tu última fiesta con tus amigos. Snapchat es un compañero de aventuras, un diario personal digital, una aplicación social de entretenimiento, un Instagram sin maquillaje (huye de los filtros y la estética porque para qué, si en 24 horas desaparecerá la información) con el principal objetivo de mantenerte en contacto con tus amigos y, en definitiva, pasarlo bien.

Personalmente jamás hubiese pensado que Snapchat hubiese llegado tan lejos. La veía muy juvenil, enfocada únicamente para adolescentes y con un futuro algo turbio. Me ha callado la boca. Tanto, que hasta las empresas y las marcas han dado el salto a la plataforma para elaborar sus estrategias sociales de marketing  y de comercio electrónico. Incluso los próximos Juegos Olímpicos de Río de Janeiro se verán en directo gracias a la cesión de derechos de la televisión norteamericana NBC. Todo un avance de las redes sociales.

Imagen: Adam Przezdziek