Lo que puedes aprender es lo que te hace imprescindible

Cada día nos desayunamos con una nueva noticia que nos cuenta como están cambiando los negocios, el entorno laboral, la educación, el mundo en general… Nada parece estar a salvo de esta continua transformación y entiendo que para algunos pueda resultar un tanto estresante. Sobre todo para los que han vivido una vida ordenada y sin demasiados vaivenes. Para los que llevamos así desde siempre, es como son las cosas.

Te voy a contar un par de secretos. El primero es que los programadores o informáticos no están a salvo de ser reemplazados por la tecnología. De hecho es lo que viene ocurriendo en este negocio desde que empecé, allá en la época previa al MS-Dos. Los informáticos siempre están inventando cosas para facilitar su trabajo, así que es lógico que algunos se dediquen a hacer herramientas que mejoren el rendimiento de otros profesionales de las tecnologías de la información. En esta competición de hacerlo más fácil, antes o después sobrarán manos o cabezas, y estos tendrán que reciclarse o dedicarse a otra cosa.

En el mundo de los negocios, da igual que seas el dueño de una PYME o un freelancer recién llegado, sucede algo parecido. En este caso son las demandas de los clientes, la automatización de procesos y cómo lo resuelven algunos de los competidores, los encargados de meter la presión. De nuevo hay que ingeniárselas para seguir adelante y superar a los rezagados.

En ambos casos la solución es la misma para profesionales y empresas: seguir en la carrera, descubrir, entender, llevar a cabo ideas que la mayoría no son capaces de poner en marcha. ¿Por falta de capacidad? No estoy seguro, pero creo que no. Pienso que todo el mundo es capaz de hacer prácticamente cualquier cosa. Solo hay que desearlo lo suficiente y encontrar las herramientas para hacerlo.

Por tanto lo que te hace imprescindible no es lo que sabes, es lo que puedes aprender. Lo que te permitirá triunfar no es lo bien que hagas las cosas ahora mismo, es la capacidad para ver cómo mejorarlas o llevar a cabo proyectos que tal vez no tengan nada que ver con tu trabajo actual.