¿Sobrevivir en el mundo digital? Mejor TRIUNFAR

Los principales actores de la economía mundial, de la sociedad, están de acuerdo en que nos enfrentamos a gigantescos retos en los próximos años. La economía digital viene transformando el mundo desde hace 30 años, pero la llegada de Internet a mediados de los 90, los móviles inteligentes a partir de 2005 y la explosión de las redes sociales han acelerado el proceso. Se ha creado un escenario completamente nuevo, en el que los usuarios se relacionan entre ellos y con el resto de actores sociales, de formas desconocidas hasta ahora. Hacemos cosas increíbles, tenemos acceso a toda la información y cultura que podamos necesitar, ahora sí que el mundo es una aldea global. Un pequeño pueblo de 7.000 millones de personas, en el que todos sabemos de todos, y nuestro vecino en el Facebook, con el que interactuamos todo el día es alguien de Filipinas o Tierra del Fuego.

Máquinas que hablan y nos entienden

Con máquinas que se están acercando a la capacidad de proceso del cerebro humano, aún no piensan pero lo harán, los desarrolladores y cientificos progresarán más rápido…

Con máquinas que se están acercando a la capacidad de proceso del cerebro humano, aún no piensan pero lo harán, los desarrolladores y cientificos progresarán más rápido, toda la sociedad disfrutará de esos avances en la sanidad, en la educación, en cualquier ámbito será más barato conseguir todo tipo de bienes, mejores servicios. La convergencia de tecnologías como la inteligencia artificial, la síntesis de voz y el reconocimento de lo que decimos por chatbots, robots y todo tipo de dispositivos -recuerda que tu móvil hace años que te entiende y hace lo que le pides de viva voz-, nos conduce a una época en la que veremos los mayores cambios que ha vivido la humanidad. Y al año siguiente lo mismo y al próximo otra vez…

Crecimiento tecnológico imparable

Porque esto con ser emocionante también puede atemorizar, depende de como cada uno lo vea. Sería anécdotico, una transformación revolucionaria sin duda, pero un mero suceso para contar a nuestros nietos, si no fuera porque es tan solo el principio. ¿Por qué? porque la aceleración tecnológica en la que estamos inmersos y que todo lo toca, viene midiéndose desde finales del siglo XIX, así que tenemos una referencia fiable. Es una curva imparable y es exponencial. Pronto avanzaremos en un año tanto como hicimos en los 50 anteriores. ¿Puedes imaginar la progresión? En algún momento cercano, la evolución en un breve lapso de tiempo será la misma que en toda la historia humana. Eso es mucho avance, demasiados cambios para que una persona cualquiera pueda asimilarlo. 

Personas y organizaciones en la competición digital

Habrá pues que encontrar a las personas que piensan, dirigen y distribuyen el juego de una forma completamente diferente.

Para el ser humano medio la fórmula es aprender, reciclarse, estar en una constante búsqueda de conocimiento. Para la empresa la receta es muy parecida: estar siempre pendiente de las necesidades de sus clientes, formándose para descubrir nuevas maneras de satisfacerlas y creando los productos que les diferencien de la competencia, durante el proceso. Y para que un negocio pueda hacer esto de forma continuada tendrían que ocurrir algunos cambios. 

El primero es que la gerencia de las organizaciones deberá ser consciente de la necesidad de cambio y de que no se puede retrasar la actuación. Comprender la situación es imprescindible: qué está pasando, por qué sucede, a dónde nos conduce, cuáles son las alternativas que puede plantearse mi organización, que voy a ofrecer en un mercado tan competitivo, cómo voy a llegar a producir series o servicios cada vez más personalizados. Si no tienes un plan a tres o cinco años, deberías ponerte manos a la obra lo antes posible.

Y el segundo cambio es que la jefatura en las empresas deberá rodearse de las personas adecuadas que les faciliten la información, que les ayuden en la decisión y se ocupen de poner en marcha las bases de un proceso de cambio que deberá ser permanente.

Los ingredientes del éxito digital

¿Cómo es el profesional que disfruta con el reto y con la búsqueda continua? Es uno poco común, no lo vemos habitualmente en una plantilla. De hecho hasta los que son así, los que tienen más ganas y podríamos considerar nativos de este mundo digital, no aguantan demasiado tiempo el ritmo y se dedican a otras cosas menos demandantes. Habrá pues que encontrar a las personas que piensan, dirigen y distribuyen el juego de una forma completamente diferente. Profesionales acostumbrados a trabajar con el talento y retenerlo. 

Si pienso en mi trayectoria no es un problema de edad. Llevo 30 años en este sector y me sigue apasionando aprender, el descubrimiento, intentar nuevos caminos. Ciertamente la energía no es la misma de hace un par de décadas, pero las ganas, la pasión sí lo son, sabiendo todo esto, la experiencia me permite explorar formas diversas de ser eficiente. Así que supongo que el "resistente" en el mundo digital, el que se mantiene enfrentado al status quo analógico, el que quiere generar el cambio, es un personaje que hace esto fundamentalmente porque le gusta, y en ese proceso encontrará la forma de encajar las piezas, de realimentar la máquina y seguir persiguiendo esa realidad por inventar, que para muchos no son más que sueños. No soy un experto en recursos humanos, pero investigaría en el historial de los candidatos, para descubrir a los que deben acompañarnos en la búsqueda del éxito de la competición digital.

El cambio es ineludible, por tanto la consecución del triunfo es solo decisión y una cuestión de actitud. Una receta que se debe cocer sin pausa y con algo de prisa, porque el reloj lleva avanzando algunas décadas. Es una fórmula que incluirá el análisis para saber de dónde partimos y qué somos. Planificación para decidir qué queremos cambiar, dónde queremos llegar. Y los recursos necesarios para lograrlo, tanto económicos como humanos. De esta forma el proyecto digital de tu organización tendrá todos los ingredientes del éxito.